Servidores Públicos: ¨A propósito de la Ley 41-08¨

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Por: Matías Reynoso Vizcaíno

Uno de los logros más asiduos del Prof. Leonel Fernández, ha sido que las instituciones públicas desde el año 2008 –con la promulgación de la Ley 41-08 sobre función pública-, se ha liberado de la mediocridad, la personificación del incumbente y el estancamiento administrativo que por años contribuían al incremento de trabajos y trabajadores impropios (botellas).

Esta Ley (41-08) da al traste la negligencia de algunos funcionarios públicos que queriendo servir de obstáculo al progreso de los empleados, la Ley le pasa por encima a las pretensiones injustas y le da paso al interés del gobierno de querer el desarrollo propiamente de los Servidores Públicos, y al mismo tiempo, de la modernización del aparato de la Administración Pública consistente en el cambio, renovación y revisión de todas sus estructuras, evitando la caída libre de las conquistas previamente logradas en más de 40 años de lucha por los obreros.

La misma trae consigo un procedimiento interesante en cuanto a la diafanidad para la selección, reclutamiento, retención y promoción del empleado. Además, acentúa el espíritu laborioso que reza: ¨el labrador para disfrutar de los frutos, tiene que trabajar primero¨.

En virtud a lo expresado en uno o más enunciados anteriores, el buen trabajador consagra y promueve la nobleza de la institución a la que sirve cuando la misma cumple con lo que dice la Ley del trabajo; en especial cuando la dignidad, la integridad y confidencialidad del asalariado se mantiene bajo el amparo de la solemnidad.

Navegar en esta Ley 41-08 es una aventura fascinante de progreso. Adentrarse en este sistema de globalización, internacionalización, mundialización de los mercados y del proceso evolutivo de las tecnologías, enmarcados a propiciar que los empleados públicos dejen de ser ¨empleados¨ simplemente y se conviertan en Servidores Públicos el cual es una categoría más relevante a la que dignifica la función del accionante, esto es sencillamente una maravilla […]

La Ley 41-08 es relativamente nueva. Por lo que, todo el aparato público aún no está bajo el régimen y supervisión de la misma. Sin embargo, el Ministerio de Administración Pública está haciendo todos los aprestos de lugar para que antes del año 2020, todas las instituciones públicas queden amparadas bajo el mismo ambiente de relaciones laborales.

(Retribuir económicamente a un buen empleado que ha cumplido con su deber durante el año, es lo menos que la Institución puede hacer por él. Entonces en el entendido de que, muchos obreros sacrifican lo mejor de sus días por el servicio a terceros: años de juventud, tiempo de estar con la familia y la salud, es justo que toda esta privación del trabajador lo pueda ver en condiciones económicas mejoradas).

Finalmente, ser Funcionario Público y Servidor Público es una combinación física muy seria y compleja. Es comprometerse ¨ambos¨ a caminar día a día agarraditos de las manos para lograr la misión de la Institución en la que sirve. Entonces, luego llegar a la visión corporativa del Estado: ¨disminuir la pobreza y la exclusión social¨. Que al final supone que todo Funcionario Público y Servidor Público combate, de una forma u otra, la pobreza y la exclusión social a través del desempeño eficiente).

Noviembre 17, 2018

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