Política dominicana: laguna de farsantes. ¡Qué gran verdad!

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Con rarísimas excepciones, los personajes que nadan en esas aguas a nivel local, solo se inclinan por estar mintiéndole a la población, y haciéndole falsas promesas a la misma, siempre en pos de lograr sus objetivos electorales.

Además, son defensores a ultranza de sus intereses, como de los pertenecientes a los poderosos grupos económicos respaldantes en sus proyectos electoreros. Se convierten de ordinario en sus representantes-títeres dentro de las lides gobernantes de turno.

Es notable que, ninguno de los políticos pertenecientes al ruedo de la actividad actual en esta nación, piensa en nada que favorezca al país; en la solución de sus más acuciantes problemas.

Sus pensares, actualmente, solo están dirigidos hacia el proceso electoral del año 2020; nunca en la dirección de beneficiar al pueblo, en términos de no continuar imponiéndole mayores cargas impositivas; como, de satisfacer el grueso de sus necesidades más perentorias, tales aquellas relativas a los servicios de salud, y educación, al igual otros servicios públicos imprescindibles.

Todo lo contrario; los que están, y los que quieren llegar al poder, nada más aspiran a que la población haga mayores sacrificios para abonar la tierra de la “finca” que administran, cuando son elegidos, y que esa se torne más fructífera cada vez para aquellos.

Ahora se ha incrementado la práctica entre esos turpenes de las alianzas y las componendas para recabarse apoyo mutuo. Claro, repartirse luego las mieles del poder, al llegar al mismo. Cada cual lo que anda es en busca de lo suyo.

Mientras tanto, las calamidades campean por sus fueros en Dominicana. Nadie dice, ni hace nada tampoco en ese sentido. No se miran, ni se proponen soluciones. Se dejan aquellas siempre de lado.

Verbigracia, los grandes taponamientos en el tráfico vehicular, muchas veces provocados por los mismos agentes de la AMET, mal dirigiendo, o haciéndolo medalaganariamente, aun estén funcionando los semáforos en las esquinas en que estén apostados esos.

Mayores inconvenientes son los que se provocan, tal es obvio, ante la mirada indiferente del famoso INTRANT, y las demás instituciones oficiales competentes. Todo se circunscribe en esos, a muchos bla, bla, bla, y titulares periodísticos entretenedores pagados, según estima la población.

Pues, en ese sentido, continúan celebrándose las ordinarias ferias, para, obviamente, seguir saturando el parque vehicular existente; como, creándoles más problemas a conductores y choferes, con el respectivo aumento en el consumo de combustibles; mayores gastos para la población; y, estrés extremo en adición, como tardanas significativas, para llegar a los lugares de destino.

De otro lado, está la pésima educación en el país, que cada día sirve menos, y cuyos factores negativos incidentes en parte, los recoge el medio “Diario Libre”, en el AM correspondiente a la edición del 4-12-19, que intitula: “La tragedia que desnuda PISA”, refiriéndose a las deficiencias, y principales causales motivantes, que con relación al sistema educativo dominicano se ponen en evidencia.

Esa depreciable situación, a pesar de que siguen siendo cantaleteadas, “a todo pulmón”, como se dice, la llamada “Revolución Educativa”, y la “República Digital”, que según se ha visto, solo sirve para comprar equipos tecnológicos, y los demás agregados que requieren las actividades escolares.

También, la flamante “Tanda Extendida”, caracterizada por las vagancias de los alumnos, como la “pasadera de hambre” a que se someten los muchachos; y que, evidentemente, son dos características muy negativas que adornan el nuevo modelo adoptado.

En el tenor de lo tratado, la gran pregunta que cualquiera se haría es, por qué está sociedad tiene que aguantar, ¡qué tanto se mofen de ella!, hablándole mentiras, y haciéndole falsas promesas. Sí, todos estos seudo políticos desarropados, antes de llegar al poder, y multimillonarios después que se enganchan.

Que se burlen de la misma con una facilidad espantosa, sin que haya las retaliaciones que se imponen. Parece ser que ya aquí se acabaron los hombres. ¿Hasta cuándo será?

En ninguna de las problemáticas que convergen en la desesperación, y desasosiegos marcados de este pueblo, los políticos ponen la atención debida. Todos sus cañones están dirigidos solamente, hacia la trampa electoral a celebrarse en el año 2020. ¡Lo demás, muy poco importa!

“Laguna de farsantes”, bien conocidos, por cierto, es lo que aquí se tiene para dirigir los destinos nacionales; desarropados ayer, y millonarios después, a costa del erario público local.

¡Qué Dios guarde esta República!, es lo que más se puede pedir, ya que este pueblo no despierta, por más que lo maltraten, y se burlen de él.

 

Autor: Rolando Fernández

 

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