Momentum

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Jose R. Nuñez Corona

Luego de una sequía de letras plasmadas, el momento por la que atraviesa nuestra patria chica: Rep. Dominicana, me obliga a hacer grafitis en las mentes de nuestros lectores.

No pretendo sacar a la luz los secretos más ocultos de lo ocurrido el 16 de febrero del este 2020 en las elecciones municipales que debieron realizarse en nuestra nación. Estoy tan sorprendido como ustedes, incluso al principio pensé que era una broma que circulaba en las redes sociales sobre la suspensión de dichas elecciones.

Hay un refrán popular que dice: “Después del palo dao, ni Dios lo quita” y es verdad, pero debemos aprovechar el momentum y exigir cuentas claras a la Junta Central Electoral (JCE) y que explique con lujo de detalles lo ocurrido el 16 de febrero para que se violentara el mandato constitucional que nos convocaba a elegir y ser elegido.

Pero también es oportuno el momento para que el país se rija por  la institucionalidad establecida en nuestra constitución de la república y que se cumplan las leyes vigentes en cada ciudadano por igual, sin importar su estatus económico y político, color, sexo, simpatía política, creencia religiosa u otro  asunto que lo diferencie de los demás dominicanos.

Me maravillo porque a pesar de lo sucedido, la reacción del pueblo dominicano no fue a la violencia, sino que se han creado manifestaciones pacíficas y ordenadas exigiendo una explicación con toda la verdad de lo ocurrido el oscuro 16 de febrero.

La actitud del pleno de la JCE no ha sido la adecuada, mostrando arrogancia, prepotencia y un protagonismo fuera de lugar y tiempo. Seria sabio de parte de ellos (JCE) ponerse a la altura del pueblo con una disciplina ejemplar y corregir el atolladero que provocaron el domingo 16, con toda la humildad del mundo y pidiendo misericordia a un pueblo afectado de sus derechos.

Clamo al TODOPODEROSO para que nuestra nación continúe en paz, y para que todo aquel que haya querido implantar el CAOS en nuestro país salga a la luz y reciba todo el peso de la ley,  y para que no paguen justos por pecadores.

Tengo fe que nuestra nación como dice el escudo nacional continuara teniendo a Dios en primer lugar, para que la patria funcione en plena libertad de todos sus ciudadanos.

Espero que haya un excelente desenlace de este trauma ocasionado a nuestra democracia (en momento no esperado), y  espero también que  Dios continúe bendiciendo a la República Dominicana por siempre.

José R. Núñez Corona

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