Lo que se ve y no se ve

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J.R. Nuñez Corona

Estamos en un mundo putrefacto y caído, donde el juego vale mucho más que el trabajo, donde el que actúa correctamente sufre muchos malos ratos, pero esto debe producir en nosotros un excelente y eterno peso de gloria porque agradamos a Dios y no a los hombres, no mirando nosotros las cosas que se ven y son llamativas a los ojos, sino las que no se ven, aquellas que conocemos solo por fe, porque las cosas que se ven son temporales y tarde o temprano desaparecerán por buenas, hermosas y costosas que sean, mientras las que no se ven son eternas y no hay nada que la pueda destruir, ni imperio, ni gobierno, ni ejército, ni ninguna dictadura por fuerte que sea,  porque lo que se ve fue hecho por lo que no se ve y lo que no se ve tiene poder de destruir todo lo que se ve, no así lo que se ve a lo que no se ve.

Aunque parezca un trabalenguas este párrafo anterior es una realidad que pocos reconocen hoy en día.

Partiendo de esa verdad, la sociedad de hoy en día va por un derrotero fácil de visualizar en el panorama bíblico.

Aunque para muchos sea una mala palabra citar la biblia en la actualidad, la realidad de esto es que el libro de los libros es el único que da sabiduría al lector cuando lo hace reconociendo al Todopoderoso.

El deterioro de nuestra sociedad no es casual, ni fortuito, es producto de poner a un lado las cosas  divinas,  o ignorarlas o tomarlas como mitología o fisión.

No hay plan valido para subsanar nuestra sociedad si no se toma en cuenta los planes de Dios para la humanidad. Hay reglas establecidas por el creador, promesas y consecuencias. Todo va a depender si creemos o no en la realidad de un Dios creador, hacedor de todo lo existente aunque esto haya sido modificado por los humanos.

Desde la creación hasta ahora no hay ni una onza más ni menos a la creada, muchas modificaciones, transformaciones, distinciones e inventos, pero todos en base a lo creado.

Hasta ahora, el ser humano (homo sapiens) no tiene la capacidad de crear nada, ni materia, mucho menos antimateria; todo lo que tenemos como creación del hombre no es más que simples imágenes que nos llegan de otra dimensión.

Hay que tener bien claro: que lejos del creador no tendremos paz, ni nada bueno, solo llegaremos al caos, a la destrucción y a la extinción definitiva.

Invalidar la palabra de Dios en la sociedad es llevarla al más cruel de los finales, Jehová tiene dominio y control de todo, pero nosotros como sociedad tenemos la decisión de cuál sería nuestro final si lejos de Dios o cerca de Él.

Fue pura sabiduría de los fundadores de nuestra patria el poner en nuestro escudo: Dios, Patria, Libertad, dando a en tender que primero debería estar Dios en nuestra patria para alcanzar nuestra libertad en Cristo Jesús.

Pero mayor sabiduría alcanzaron ellos, al poner también en el centro del escudo dominicano una biblia abierta en el libro de San Juan 8:32, que dice: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” 

La verdad es Jesús (yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie llega al padre sino por mi), nuestra verdadera libertad llega a través de él (Jesucristo).

El escudo de la Republica Dominicana es un tratado por si solo que llama al acercamiento a Dios padre a través de Jesucristo su hijo amado.

Para que nuestra constitución sea coherente consigo misma, debe estar acorde con nuestros símbolos patrios, y darle prioridad a los que estos nos indican, o sacarlo abiertamente del escenario constitucional, ateniéndonos a las consecuencias, sobre todos aquellos que se atrevan a sacar la biblia del escudo nacional y la banda superior que indica claramente que primero está Dios, luego la patria y luego la libertad en la República Dominicana.

Dios bendiga la isla de Santo Domingo o La Española.

 

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