La línea aérea JETBUE y con perro de pasajero

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Por: Hungría Vásquez Hernández

En un fastidioso viaje de Santo Domingo a Nueva York, en un asiento de tres pasajeros llamado primera clase, en donde venían dos personas alérgicas a los Perros, sin que esto signifique que no quieran saber de los animales, el caso fue que el tercer asiento era ocupado por una señora que se hacía acompañar de un inquieto Perro sin que tuviera nada que amparara sus necesidades, pero de tanto moverse el pelerio no se hacía esperar y el bajo ni se diga, los amigos lectores pueden imaginarse 4 horas de vuelo con esa eterna molestia.

Y que conste, que dicha pareja no tienen nada en contra de los Perros, pero sucede que especialmente la señora se pone nerviosa de verlo de lejos, por tal razón le tiene eminentemente miedo hasta a la distancia, yendo junto en el mismo asiento en las alturas sin poderse mover ni para ir al baño, esperando que la dueña del Perro dejara de besarle la boca al pulgoso animal de mala clase, según la apariencia, esperando que se bajaran del pequeño asiento, como son los de la línea aérea JETBUE.

Esas son de las cosas que no deben de suceder en pleno siglo 21, máximamente en uno de los países más desarrollados del planeta tierra, porque debe de haber un espacio o lugar para los animales que los pasajeros tienen como mascotas, llevándolos en las piernas en vez de una jaula, porque no deben llevarlo como si en verdad fueran seres humanos que saben cuando tienen que hacer sus indispensables necesidades en un largo viaje como el que estamos señalando en esta ocasión.

Porque como puede ser posible que salido el pasajero de su hogar bien limpio y perfumando como Dios manda, sin pensar que se vas a encontrar en su viaje con Perro como compañero de infortunio, yendo en el mismo asiento en primera clase, si a ese espacio al entrar y salir del avión así se le puede llamar, cosa que solo puede suceder a la línea aérea JETBUE con un pésimo servicio como nunca antes visto de Nueva York a Santo Domingo.

No queremos ni pensar en que ese inocente animal hubiera sorprendo por el deseo de hacer sus obligadas necesidades y que lo realizara encima precisamente de aquella pareja que venias en el viaje baja protesta, incomoda y que le alcanzara esa clase de perfume, como son los excrementos de los Perros, que tienen un mal olor tan desagradable por naturaleza, ¿o nosotros estamos mintiendo al plasmar aquel episodio que se vivió en el vuelo aéreo 410 en JETBUE del 14/11/19 Santo Domingo – Nueva York?

Esta atinada queja en el futuro será beneficiosa tanto para la línea aérea JETBUE como para los pasajeros que acostumbran a viajar con sus mascotas, porque tendrán un lugar para llevarla que no tengan que molestar a los demás pasajeros de ambos sexos que como aquella señora que no disfruto del viaje por la fatídica imprudencia imperdonable no solamente por la dueña del Perro, sino por dicha línea.

Porque ellos parece que no piensan en las personas que salen con cierto tipo de vestimentas adecuadas para llegar como debe ser y sin embargo es todo lo contrario en el caso del Perro en el asiento hay que llegar a su destino de hecho incomodo, por no decir como dice por ahí el pueblo llano, que nosotros ahora no lo vamos a repetir, porque los lectores saben lo que es un mal olor.

En esta ocasión vamos a tratar por todos los medios de hacerle llegar este atinado comentario a los oficiales dominicanos electos en la ciudad de Nueva York, a los Diputados de ultramar, para que lo den a conocer en la cámara donde ellos cobrar, para que sepan los que pasan los pasajeros dominicanos cuando salen a buscar el sueño americano, para que también tomen carta en el asunto, sobre la línea aérea JETBUE Y Perro de pasajero y…punto

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