Filosofía de vida en el contexto existencial

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Por: Carlos Martínez Márquez

‘’ Podemos cambiar nuestras vidas. Podemos  hacer, tener y ser exactamente lo que deseamos’’. Tony Robbins

Al despertar cada mañana, (como es de rigor), tiendo mis manos,  a la gélida brisa del manantial del espacio añil, procurando generar la energía posible, del devenir de lo que ocurra en la alborada del día. Me apaño el alma con lo poco que llevo encima. Hago mutis en cuanto al sorbo benedictino, de un pozuelo de café en porcelana, que me espera en la mesa y empiezo a resaltar en cada espacio de mi mente, los preámbulos que me evitan a continuación, pisar en falso en el terreno de las contrariedades y contratiempos.

Trato de recorrer cada adoquín en donde piso y donde alcanza el sentido de mi imaginación; las imágenes en tecnicolor que advierten avatares y augurios de emprendimientos y de proyectos esotéricos que me llevan bajo sus alas, en un lienzo de porvenir, que retrate las vivencias de todo lo que acontece en lo existencial; vivo intensamente en esa línea imaginaria de lo que pende en lo trivial y lo elemental, con mi propia filosofía de vida, sin que afecte mi equilibrio emocional, que a la postre forma parte de la salud mental, cuando se está en reposo o en catarsis.

Ángel Alegre sobre su ensayo respecto  a  William B. Irvine sobre la filosofía de vida y su estoicismo, en cuanto a que pretendemos de la vida. (“De todas las cosas a las que podrías dedicar tu vida, ¿cuál de ellas crees que es la más valiosa?”) Continúa. “Si vives sin un gran objetivo, no tienes una filosofía de vida coherente. ¿Y por qué es importante tener una filosofía tal? Porque si no la tienes, corres el riesgo de malvivir –de que, a pesar de todo lo que hagas, a pesar de todas las cosas placenteras de las que disfrutes, acabes viviendo una mala vida.” Alegre, agrega, además…’’Empecé descartando el vivir para ganar dinero o para acumular cualquier tipo de riqueza material’’. Sencillamente, no le veo el sentido a dedicar mi vida a algo así sabiendo que al morir lo voy a perder todo. Además, millonarios como Bill Gates o Warren Buffett, que ya han logrado ese objetivo, ahora se dedican por completo a la filantropía, lo que deja claro que el dinero no es un buen objetivo vital.

Las razones son muy obvias, el por qué, debemos hacer ajustes en nuestras vidas para depender estrictamente de lo necesario, para evitar caer en  ese vacío laberintico, en donde jamás estemos conforme con nada. La simpleza de la vida con la que solemos exagerar innecesariamente, no debe darnos mayores satisfacciones que el sentirnos felices, para hegemonizar con el sosiego y nuestra salud mental, en la que no trascienda en una vida con tanta vacuidad que raya en lo inverosímil y en lo artificial.

¡Qué bueno, dedicarse a cuestiones que contribuyan al crecimiento espiritual para fortalecernos y enfrentar cualquier desafío adverso, en la que no seamos capaces de salir de la intermitente oscuridad, y que una inmensa mayoría, no logran despejar. la ecuación del comportamiento integral de la siquis, que prevalece o subyace en el grado de dificultad en la evolución de nuestro ego!.

Probablemente tenga esa percepción de por vida, en la que mi extensión de vida, tenga que ver del modo que observo la relación existente entre la forma en que vivo… con la humildad que practico y lo que nada me impresiona en la vida. No hay nada comparado a la naturaleza, que de sentido a lo que estamos viviendo. Eso es impresionante!

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