El voto preferencial, ventajas y desventajas para la democracia dominicana

0
154

POR: DARÍO LANTÍGUA.

La ley 157-13, instituye en el país el voto preferencial, el cual busca evitar, el voto denominado de arrastre en las elecciones para diputados y diputadas, regidores y regidoras y vocales, este último en los distritos municipales.

Asimismo, esta ley, promulgada por el Poder Ejecutivo el 9 de diciembre del año 2013, al instituir el voto preferencial, se colocó un transitorio que establece que, para el caso de regidores y vocales, en los municipios y distritos municipales respectivamente, sería aplicado en las elecciones del año 2020.  Ya se aplicó como estableció la ley en 2016 con los diputados y diputadas.

Esta modalidad del voto preferencial, se realiza por medio de listas cerradas y desbloqueadas, lo que permite que el votante escoja el candidato o candidata de su preferencia sin importar la posición o número que tenga en la lista propuesta por el partido político.

Sin lugar a dudas, el elector votará mediante esta modalidad verdaderamente por el candidato a regidor o regidora que quiera que lo represente en el municipio, lo mismo sucede para los vocales en los distritos municipales. La importancia radica, que esto acabaría con la dedocracia o señalamiento por amiguismo o pegada con los dirigentes municipales o del distrito municipal.

Esta modalidad, nos permitiría tener mejores funcionarios en los denominados gobiernos locales, pues cada aspirante a un cargo tendría que demostrar su liderazgo y poner a prueba su hoja de servicio en la comunidad donde vive., lo que se convierte en una ventaja del voto preferencial.

Una desventaja del voto preferencial es que como cada candidato debe ir a las bases a conquistar el voto y el favor de los electores, resultará costoso, ya que serían, en algunos casos decenas de aspirantes de un mismo partido lo que la inversión económica sería alta y las divergencias internas en los partidos crecerían bastante.

Una ventaja es que, en el caso de la mujer, estarían en igualdad de condiciones para competir abiertamente con los hombres, no importa el número o lugar de la lista desbloqueada que presente el partido postulante. No pasaría lo que pasaba en elecciones anteriores que los candidatos de los números uno, dos y tres en partidos mayoritarios eran puestos casi seguros.

A manera de recordarles, cuando usted votaba o marcaba el recuadro del candidato a diputado/a, del partido de su preferencia ya favorecía al candidato a senador de su partido. Sino señalaba el recuadro del diputado/a en particular o al senador, y marcaba el recuadro con el emblema o siglas del partido, el voto se le contaba al partido y no se le suma a cargo congresual.

Comentarios