El unicornio está en cada uno de nosotros

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‘’ Necesitamos creer tanto como soñamos’’. El autor

Por: Carlos Martínez Márquez

Vivimos intensamente en un mundo revolucionario y moderno, no ha sido sencillo, asimilarlo. Los cambios que experimenta la sociedad de este siglo nos llega sin gravedad, nos golpea en el rostro, cuando echamos una mirada hacia el pasado. El futuro es simplemente arrollador; conforme a los hechos que se van generando, fruto del manejo de las tecnologías, puestas en nuestras manos. Hemos tenido una bomba atómica que va diseminando una especie de secuelas: la inercia y el sinergismo.

Ambos términos difieren, entre si, por lo que representan cada uno, por ejemplo: [la inercia] en el sentido de que corremos el riesgo de remitirnos al pasado, pretendiendo preservar las tradiciones como un mecanismo antológico, sin que esta experimente los cambios necesarios, que permitan el estado de las cosas, una posibilidad de ser modificadas. En cambio- el [sinergismo] promueve que el ejercicio del conocimiento y habilidades se cumplan con un fundamento para el bien común.

Creo, en ambas cosas, [‘’las mismas tienen un propósito para generar un latifundio de conciencia y sentimientos. Las tradiciones son un mal necesario en la que muchas veces nos resistimos a la modificación de lo estático’’]. En la vida de los pueblos, hay acciones que se repiten de manera cíclicas, y esa repetición le da un sentido, o finalidad, al tiempo. La navidad, la semana santa y el 24 de diciembre, por ejemplo, es una herencia de festejo que le da sentido a la religiosidad; una tradición que revive la historia y le da un significado intrínseco a la vida.

Desde siempre, he sido un abanderado, en lo que atañe a nuestra cultura, a lo que tiene un gran significado para mantener la riqueza y valores espirituales; todo aquello que perdure en el tiempo, de generación en generación, a todo lo arraigado a la historia que le agregue a nuestras vidas una preponderancia metafísica. El llamado ‘’siglo 21’’ es una etapa revolucionaria | que en su concepción | abrió un abanico de conflictos con el existencialismo… en procura de mejorar nuestra visión respecto al futuro, y que no sabemos, si es de certidumbre, dada las circunstancias que nos ha tocado vivir en este mundo de tribulaciones y violencias, en todo el sentido de la palabra.

Ese sinergismo al que me refiero, ha traído consecuencias diversas, de cómo nos hemos desarraigados de ciertas realidades; [no resto méritos a lo que el siglo 20 y 21 han aportado a la causa de la evolución de la ciencia y la tecnología, para mejorar la condición humana]. Los eventos de avances son incuestionable e insoslayablemente importantes, pero la realidad se trasluce en un ambiente apocalíptico, en la que observo, que involucionamos, al punto de que nos han convertido en robots y maquinas carentes de sentimientos.  Da la impresión, de que la carga emocional que nos he generado la evolución de la ciencia, y lo cuan veloz del manejo de la información, nos ha llevado a un laberinto- (es decir)- que las transiciones que se han dado de lo tradicional a lo sinérgico, es un camino de escepticismo, que solo nos hace visualizar lo que amenace con nuestras tradiciones y nuestras vidas.

A pesar de toda esa resistencia por los cambios que se producen en distintas épocas, tenemos la oportunidad de sacar lo mejor de todo, y que nos permita preservar la tradición, la que ha tenido que ver con una parte de generaciones anteriores. Cada quien, tiene su unicornio; no se ha perdido, lo llevamos dentro. ‘’Las ciencias exactas, la política, la economía y la Educación (cuyo lema por excelencia, es de sensibilizar a la humanidad; es la razón de ser por que luchar). En ese tenor seremos cada vez más libre, con suerte de fe para nuestra creencia y supervivencia.

El autor es Bachelor en negocios, docente, escritor y articulista.

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