Economía de mercado un sistema eficiente

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Todo indica que hoy en día es más evidente el fracaso de los sistemas denominados socialistas y comunistas. Aún queda algo de amor por estos sistemas en nuestros países tercermundistas y en España, una especie de movimientos obreros que quieren seguir alimentando el único fin que ellos buscan; hacerse del poder para implementar miseria, hambre y la fase final, la dictadura.

La credibilidad de las izquierdas en el mundo se perdió hace mucho rato, cuando los ciudadanos vivieron en sus propias vidas lo ruin que es dicho sistema. Pudieron observar que la tan cacareada frase que en el capitalismo existe la explotación del hombre, en el socialismo se enfrentan con algo peor, la opresión de los pueblos. Es simplemente inservible el sistema socialista y comunista.

De allí, el título de nuestro artículo, donde la economía de mercado es la única que se ha presentado como un sistema eficiente. Si la quieren llamar capitalista, pues llámenla así, pero es la que presenta incentivos, de vital importancia para que el sistema funcione y entregue a la sociedad y sus individuos herramientas de crecimiento.

El Estado está para implementar leyes y hacerlas cumplir. No para administrar empresas y hacerlas fracasar, como ha sido el caso en todos los países donde se ha implementado el sistema socialista\comunista. Esa utopía que maneja el sistema socialista donde cree que los recursos que tienen los países son ilimitados y que tan solo son mal repartidos, ha mostrado el rostro más crudo, países donde sus habitantes mueren de hambre, sin fuentes de trabajo, sin visión de futuro. El ejemplo, más claro lo tenemos con Venezuela, donde el difunto Hugo Chávez decía que, si el precio del petróleo se lo ponían a 0, no le pasaría nada, lastima que murió antes, para que viera que, con el precio de 40 dólares, hasta los países donde financiaba no solo con el petróleo venezolano, sino también financiando a las izquierdas de países latinoamericanos están apurados ahora, porque se acabo el dinero en ese país y no puede haber más regalías.

Para que algo funcione tiene que tener como base un incentivo. Toda realización de una tarea, de un trabajo, incluso de algo meramente recreacional trae en su esencia un incentivo. Los seres humanos nos movemos en base a ellos, desde que nacemos nos incentivan a lograr, alcanzar cada una de las cosas que nos gustan y que deseamos obtener. De allí, que el no pensar en la entrega de incentivos a los pueblos, sino a cambio darles migajas de lo que un grupo de poder cree que debe ser, es simplemente matar la esencia de la vida de todos y cada uno de aquellos que se encuentran bajo estos sistemas.

En las economías de mercado si algo es importante, si algo se toma en cuenta es la preparación profesional, en los sistemas de izquierda la preparación no cuenta. Señalan que todos deben ganar lo mismo independientemente de lo que puedan o sepan hacer. El caso de Venezuela, que es el más cercano a la que escribe, desde que Chávez tomo el poder vi el desfile de personas, que hasta cargos de ministros llegaron a ocupar, cuando en sus carreras profesionales habían fracasado, o simplemente, sin ninguna profesión, ni preparación ocuparon cargos para arreglar los problemas del sistema eléctrico, de la situación del agua. Y las pruebas saltan a la vista; Venezuela está sin luz, sin agua. Quebraron a la empresa petrolera (la gallina de los huevos de oro).

Solo nos resta pedir, que estos sistemas asesinos lleguen a su final, sobre todo en nuestros países latinoamericanos, donde la miseria que han dejado es realmente brutal. Y si algunos simpatizantes de estas izquierdas todavía tienen duda, que se pregunten porque hay caravanas de migrantes a Estados Unidos en lugar de que vayan a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia.

 

Milagro Portillo

Consultora Internacional

 

 

 

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