CRD clama unidad, confraternidad y desprendimiento para transformar a RD

0
103
Monseñor Jesús María de Jesús Moya, Pte. del Consejo de Asesores del CRD.

Pide erradicar conductas sectarias y egoístas por enfermiza

SAN FRANCISCO DE MACORIS.– El Consejo Regional de Desarrollo (CRD) llamó a los liderazgos y  todas las instituciones del país, asumir como tarea primordial para el próximo año, redefinir sus tareas y responsabilidades sociales, teniendo de columnas la unidad y la confraternidad a fin de erradicar las conductas sectarias y egoístas causante de la crisis de valores y los diferentes males que estancan al Estado y la sociedad dominicana.

La entidad quien tiene entre sus más relevantes ejecutivos al Doctor Ysócrates Andrés Peña Reyes y a Monseñor Jesús María de Jesús Moya, manifiesta que para lograr el primordial propósito, debemos tomar de punto de partida esta época de navidad para dar paso a un desprendimiento y accionar colectivo que conviertan a nuestras instituciones en plataformas eficaces de la seguridad ciudadana, del bienestar social y la paz.

Destaca, que nuestra nación hoy más que nunca necesita que reflexionemos en torno a nuestro presente y futuro, además sobre las responsabilidades que cada uno debemos asumir, para dotarnos de la sabiduría que facilite la canalización correcta de los proyectos y metas que urgimos, pro edificar una mejor sociedad dominicana para las presentes y futuras generaciones.

Doctor Ysòcrates Andrés Peña Reyes, Director General del CRD.

Añade, que para erradicar los males que afectan al país y nos agobian a todos por igual, hay que propulsar la renovación y transformación que  requerimos, soportándola en la vocación de bien y el bienestar para todos, dentro de un proceso que para ser exitoso, necesariamente deben participar todos los estamentos políticos y sociales  del campo y la ciudad.

Considera, que estos objetivos, colectivamente llaman a  comprender que constituye un  principio capital, que los valores se viven en casa  y se transmiten a los demás como una forma natural de vida, es decir, dando ejemplo, siendo primordial,  la acción de los padres, a fin de que los niños y los jóvenes, reciban verdaderas lecciones de cómo practicarlos en su mayor expresión y dimensión.

El CRD resalta, que debemos entender que así como el egoísmo constituye el peor enemigo de la existencia del amor y la unidad en las parejas y las familias, la práctica del mismo en los estamentos estatales y en nuestras instituciones es improductiva, por sumergir al ser humano en la irracionalidad y los sentimientos infecundos.

Concluye su petición, llamando a los sectores gobernantes y a todas nuestras entidades, asumir los lineamientos que sugiere, por ser vital el marco de la unión y la confraternidad, para proveernos de los soportes necesarios, para planificar y reivindicar sobre bases firmes el progreso y desarrollo que requieren los dominicanos y dominicanas.

 

Comentarios