Declaraciones de la vicepresidenta Harris en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Múnich (Alemania)

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Hotel Bayerischer Hof
Múnich (Alemania)

14:38 horas (Hora central europea de verano, CEST)

VICEPRESIDENTA HARRIS: Buenas tardes. Buenas tardes. (Aplausos). Gracias, gracias.

Gracias Christoph. Gracias. Gracias por su liderazgo.

Antes de comenzar hoy, ya hemos recibido informes todos de que Alexéi Navalni ha fallecido en Rusia. Esto, por supuesto, son nefastas noticias, que estamos trabajando para confirmar.

Mis oraciones para su familia, incluyendo su esposa, Yulia, que está con nosotros hoy.

Y si se confirma, esto sería una mayor señal de la brutalidad de Putin. Cualquiera que sea la historia que cuentan, seamos claros: Rusia es responsable.

Y tendremos más comentarios sobre esto más tarde.

Como ha dicho Christoph, esta es mi tercera vez aquí, y es un honor estar con tantos amigos.

Este año nos reunimos en un contexto de creciente inestabilidad y conflicto en Oriente Medio. Nos reunimos en medio de la agresión en curso de Rusia en Ucrania, los esfuerzos de China por remodelar el orden internacional, el cambio tecnológico transformador y, por supuesto, la amenaza existencial de la crisis climática.

En este contexto, sé que hay preguntas aquí en Europa y en todo el mundo sobre el futuro del papel de liderazgo mundial de Estados Unidos.

Son preguntas que también debe hacerse el pueblo estadounidense: Si a Estados Unidos le interesa seguir participando con el mundo o replegarse hacia su interior. Si nos interesa defender las reglas y normas de larga data que nos han proporcionado una paz y prosperidad sin precedentes o permitir que sean pisoteadas. Si a Estados Unidos le interesa luchar por la democracia o aceptar el ascenso de los dictadores. Y si a Estados Unidos le interesa seguir trabajando codo con codo con nuestros aliados y socios o ir por su cuenta.

Hoy explicaré cómo el presidente Biden y yo respondemos a estas preguntas, con pleno conocimiento de que la forma en que Estados Unidos responda afectará al pueblo estadounidense, a los pueblos de Europa y a los pueblos de todo el mundo.

Creo que redunda en el interés fundamental del pueblo estadounidense que Estados Unidos desempeñe nuestro papel de larga data de liderazgo mundial.

Como el presidente Biden y yo hemos dejado claro en los últimos tres años, estamos comprometidos a mantener un compromiso global, a defender las reglas y normas internacionales, a defender los valores democráticos en nuestro país y en el extranjero, y a trabajar con nuestros aliados y socios en la consecución de objetivos comunes.

Al viajar por mi país y por el mundo, lo tengo claro: Este enfoque hace fuerte a Estados Unidos y mantiene seguros a los estadounidenses.

Sin embargo, hay algunos en Estados Unidos que no están de acuerdo. Sugieren que lo mejor para el pueblo estadounidense es aislarnos del mundo, despreciar los acuerdos comunes entre naciones, abrazar a los dictadores y adoptar sus tácticas represivas, y abandonar los compromisos con nuestros aliados en favor de la acción unilateral.

Permítanme ser clara: esa visión del mundo es peligrosa, desestabilizadora y, de hecho, miope. Esa visión debilitaría a Estados Unidos y socavaría la estabilidad global y la prosperidad mundial.

Por lo tanto, el presidente Biden y yo rechazamos esa visión.

Y, por favor, entiendan que nuestro enfoque no se basa en las virtudes de la caridad. Perseguimos nuestro enfoque porque está en nuestro interés estratégico.

Creo firmemente que el papel de liderazgo mundial de Estados Unidos beneficia directamente al pueblo estadounidense. Nuestro liderazgo mantiene a salvo nuestra patria, apoya empleos estadounidenses, asegura las cadenas de suministro y abre nuevos mercados para los productos estadounidenses.

Y creo firmemente que nuestro compromiso de crear y mantener alianzas ha ayudado a Estados Unidos a convertirse en el país más poderoso y próspero del mundo, alianzas que han evitado guerras, defendido la libertad y mantenido la estabilidad desde Europa hasta el Indopacífico. Arriesgar todo eso sería una insensatez.

El presidente Biden y yo hemos demostrado que hay una vía más inteligente.

Cuando se trata de la seguridad nacional de Estados Unidos, nuestro enfoque comienza con nuestra inversión histórica y directa en los trabajadores de Estados Unidos, una inversión que ha ayudado a construir una economía resiliente e innovadora.

Lo tenemos claro: No podemos ser fuertes en el exterior si no somos fuertes en nuestro país.

Hemos realizado una inversión única en una generación para reconstruir nuestras carreteras, puentes, puertos y autopistas con más de 40.000 proyectos de infraestructura en los cincuenta estados. Estamos trayendo de vuelta a Estados Unidos la fabricación de semiconductores, lo que asegurará nuestras cadenas de suministro y hará posible el futuro de la tecnología. Y hemos invertido un billón de dólares para hacer frente a la crisis climática y construir una nueva economía de energía limpia, reducir las emisiones y cumplir nuestros compromisos climáticos mundiales.

Nuestra visión económica ha garantizado que la economía de Estados Unidos siga siendo la más fuerte del mundo, con una creación histórica de empleo, una creación histórica de pequeñas empresas y un crecimiento económico de amplia base.

Y en los últimos tres años, respaldados por esta sólida trayectoria en nuestro país, hemos aplicado nuestra Estrategia de Seguridad Nacional.

En el Indopacífico, hemos invertido mucho en nuestras alianzas y asociaciones y hemos creado otras nuevas para garantizar la paz y la seguridad y, por supuesto, la libre circulación del comercio.

Hemos gestionado de forma responsable la competencia con China, plantando cara a Beijing cuando ha sido necesario y también colaborando cuando ha servido a nuestros intereses.

En Oriente Medio, estamos trabajando para poner fin al conflicto que Hamás desencadenó el 7 de octubre lo antes posible y garantizar que termine de manera que Israel esté seguro, se libere a los rehenes, se resuelva la crisis humanitaria, Hamás no controle Gaza y los palestinos puedan disfrutar de su derecho a la seguridad, la dignidad, la libertad y la autodeterminación. (Aplausos).

Esta labor… mientras trabajamos también para contrarrestar la agresión de Irán y sus agentes, evitar la escalada regional y promover la integración regional.

Además, hemos reforzado nuestras asociaciones en el continente africano, entendiendo que la innovación que se está produciendo en el continente dará forma al futuro de nuestro mundo. También hemos trabajado con socios en el Caribe y en toda América Latina para aumentar la inversión del sector privado, hacer frente a la crisis climática y abordar las causas profundas de la migración.

Y la administración Biden-Harris ha liderado el mundo para responder a la crisis climática y garantizar que la IA (inteligencia artificial) se desarrolle al servicio del interés público.

También hemos trabajado para hacer avanzar y defender las reglas y normas del espacio exterior y para empoderar a la mujer en todo el mundo.

Y aquí en Europa, hemos aunado fuerzas con nuestros amigos y aliados para defender la libertad y la democracia.

Christoph, reflexiono sobre hace dos años, cuando subí por primera vez a este escenario en vísperas de la invasión rusa de Ucrania. Muchos de… nosotros recordaremos aquel momento en el que muchos pensaban que Kyiv caería en cuestión de días.

Sin embargo, la habilidad y la valentía del pueblo ucraniano, junto con el liderazgo del presidente Zelenski y la coalición de cincuenta naciones que ha liderado Estados Unidos, ha permitido a Ucrania lograr lo que tantos creían imposible.

Hoy Kyiv se mantiene libre y fuerte. (Aplausos).

El mundo se ha unido, bajo el liderazgo de Estados Unidos, para defender los principios básicos de soberanía e integridad territorial y para frenar que un autoritario imperialista someta a un pueblo libre y democrático.

No se equivoquen. La guerra de Putin ya ha sido un fracaso rotundo para Rusia.

Ucrania ha recuperado más de la mitad del territorio que Rusia ocupó al comienzo del conflicto gracias, en parte, a un masivo suministro de armamento estadounidense y europeo.

Los militares rusos han sufrido graves reveses. Han perdido las dos terceras partes de sus tanques y más de una tercera parte de su flota en el mar Muerto.

Rusia, debido a la agresión e imprudencia de Putin, también ha sufrido más de 300.000 bajas. Recuerden, eso es más de cinco veces de lo que perdió en Afganistán en diez años. Y ahora obliga a los reclutas a ir al frente con tan poco como dos semanas de entrenamiento.

Nosotros también hemos impuesto costos económicos a Rusia por su agresión. Y junto a nuestros asociados del G7 hemos congelado los valores soberanos de Rusia y señalado claramente que Rusia debe pagar por los daños causados a Ucrania.

Aplaudo el reciente compromiso por 54.000 millones de dólares que la UE (Unión Europea) ha hecho en apoyo de Ucrania, además de los más de 100.000 millones de dólares que nuestros aliados europeos y asociados ya han dedicado.

Ustedes han señalado claramente que Europa estará con Ucrania y yo diré claramente que el presidente Joe Biden y yo estamos con Ucrania. (Aplausos).

Conjuntamente con mayorías bipartidistas que apoyan en ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, trabajaremos para conseguir las armas decisivas y los recursos que Ucrania necesita con urgencia. Y permítanme ser clara: Fallar en hacerlo sería un regalo para Vladimir Putin.

Más ampliamente, la OTAN está en el centro de nuestro enfoque con la seguridad mundial. Para el presidente Biden, y para mí, nuestro sagrado compromiso con la OTAN es inquebrantable. Y yo considero, como he dicho antes, que la OTAN es la mejor alianza militar que el mundo haya conocido.

La OTAN se fundó en base a una premisa muy simple: Un ataque contra uno es un ataque contra todos. Y cuando se trata de conflicto entre naciones la OTAN ha frenado la agresión contra sus miembros para beneficio de la seguridad del pueblo estadounidense.

En los 75 años pasados los miembros de la OTAN han mantenido vigente este pacto solemne, incluyendo en el “11 de Septiembre” cuando los terroristas atacaron a Estados Unidos y cuando por primera y única vez la OTAN invocó el Artículo 5, la cláusula de la defensa colectiva. Y la OTAN permaneció junto a Estados Unidos.

Sin embargo, recuérdenlo, antes que el presidente y yo asumiéramos nuestros cargos algunos cuestionaron la utilidad de la OTAN, sugiriendo que era, y cito: “obsoleta”.

Algunos en mi país han cuestionado el valor de nuestro compromiso con la defensa colectiva de la OTAN y han pedido que las tropas de Estados Unidos se retiren de Alemania.

Ahora, gracias al liderazgo de Estados Unidos, la OTAN es más fuerte, grande, más unificada y más eficaz que nunca antes.

Hemos reforzado el flanco occidental de la OTAN con más armas y fuerzas, incluyendo la defensa aérea y cobertura de combate, una sostenida presencia de brigadas del ejército y un cuartel permanente del Ejército de Estados Unidos en Polonia.

Y, por supuesto, los europeos también están haciendo lo propio. Desde que el presidente Biden y yo asumimos nuestros cargos se ha duplicado la cantidad de los miembros de la OTAN que han cumplido con la meta de gastar el 2 por ciento de su PIB. La OTAN también ha agregado a un nuevo miembro, y estamos en camino de añadir otro. Y esperamos con entusiasmo recibir a Finlandia y Suecia en Washington para la cumbre de la OTAN por su 75 aniversario este verano. (Aplausos).

En el resto del mundo hemos hecho grandes progresos. Pero recientemente creo que ninguno de esos logros que hemos conseguido será permanente si no mantenemos nuestra vigilancia. Y recordemos que ninguno de esos logros era inevitable.

Les pregunto: Imaginen si Estados Unidos le diera la espalda a Ucrania y abandonara a nuestros aliados en la OTAN y abandonara los compromisos de nuestro tratado. Imaginen lo que sería si fuéramos fáciles con Putin, ni que decir si le alentáramos.

La historia ofrece una pista. Si nos quedamos quietos cuando un agresor invade a su vecino con impunidad, seguirá haciéndolo. Y en el caso de Putin esto significa que toda Europa estaría amenazada.

Si no imponemos graves consecuencias para Rusia, otros autoritarios de todo el mundo se sentirían envalentonados, porque se puede ver, estarán atentos, están atentos, sacando conclusiones.

La historia también nos ha mostrado esto: Si solamente nos fijamos en nuestro interior no podremos derrotar a las amenazas del exterior. El aislamiento no significa no verse afectado.

De hecho, cuando Estados Unidos se ha aislado, las amenazas solamente aumentaron.

No necesito recordarle a los pueblos de Europa la oscuridad histórica cuando las fuerzas de la tiranía y el fascismo estaban en marcha, y después Estados Unidos se sumó a nuestros aliados en defensa de la libertad y la salvaguarda de nuestra seguridad colectiva.

Por ello, y con esto terminaré. En estos tiempos inestables está claro que Estados Unidos no puede retroceder. Estados Unidos debe mantenerse firme en favor de la democracia. Debemos estar firmes en defensa de las reglas y las normas internacionales, y debemos permanecer junto a nuestros aliados.

Esto es lo que representa los ideales de Estados Unidos, y el pueblo estadounidense sabe que es lo que nos hace fuertes.

Y no se equivoquen, el pueblo estadounidense afrontará este momento, y Estados Unidos continuará liderando.

Muchísimas gracias. (Aplauso).