El bloqueo contra Cuba y venezuela es genocidio

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Miguel Espaillat, Columnista El Sol de Las Americas

Por Miguel Espaillat Grullón

1 – Los imperios que han existido y aún existen, en su afán de dominio han sido macabramente crueles. Para darnos cuenta de ese fenómeno, solo hay que leer las historias de expansión de ellos. El mongol, el otomano, el japonés, los imperios europeos principalmente el romano, el español el inglés, el francés y los demás, como el portugués, el holandés y el belga no se quedan atrás en el uso de barbaries.

2 – En aquellos tiempos, los ejércitos invasores de los imperios usaban incendiar los poblados, saquearlos y violar las mujeres, y conjuntamente matar con cuchillos y espadas a poblaciones enteras. Y cuando las ciudades tenían murallas infranqueables, entonces las cercaban por meses y hasta por años para matar de hambre, sed y enfermedades a sus habitantes. De estas horrendidades, existen cientos de evidencias históricas. Atila lo hacía a tierra arrasada, para hacer valer su grito de guerra: “donde entra mi caballo no crece la hierba”.

3 – De igual modo, pero a manera de ellos, lo hicieron Aníbal, Carlos Magno, y Alejandro Magno, los sultanes otomanos y los césares. Posteriormente, estas aberraciones la usaron todos los imperios europeos precedentemente mencionados. En este capítulo vale mencionar la conquista de las Galias por Julio Cesar; la misma es un libro abierto en el que podemos ver “por baisa”, las atrocidades mencionadas.

4 – ¡Pero oh horror de los horrores!, el dios Jehová de los judíos (de los israelitas)-según ellos- en aquellos tiempos del Viejo Testamento, su Dios les ordenó para venganza, invadir a otros pueblos, saquearlos, incendiarlos y violar a sus mujeres y luego repartirse el botín saqueado. Para los que puedan dudar de esta referencia, a esos los invito a leer el texto Números 31:1-24 de la Biblia, donde se puede leer lo siguiente: Dios contra los madianitas: Yahvé dijo a Moisés, ataca a los madianitas, y acaba con ellos. Que no quede piedra sobre piedra. Que los hijos de Israel sean mi instrumento de venganza. Entonces los Israelitas pelearon contra Madián como Yahvé les había ordenado. Los Generales, mataron a la mayoría de los varones de esa nación. Vencidos los madianitas trajeron cautivos a los hombres vencidos, a las mujeres y a sus niños. Recogieron sus animales, sus rebaños, y todas sus pertenencias. Prendieron fuego a todos los pueblos que invadían y a todos sus campamentos. Al ver Moisés que los jefes de tropa, habían dejado con vida a las mujeres, enojándose con ellos, les ordenó: “Maten a todos los niños, hombres y mujeres que hayan tenido relaciones con un hombre, y tomen para ustedes todas las niñas que todavía no han tenido relaciones (Números 31,1-18).

5 – Al final, destruidos los madianitas, se reunieron para repartirse el botín. Yahvé dijo a Moisés. “Saca tu cuenta, tú, el sacerdote Eleazar, y los jefes de las familias de la comunidad. De lo que fue traído como botín, hombres y ganado, lo partirás en dos; la mitad, para toda la comunidad. Reserva como ofrenda para Yahveh, de la parte de los combatientes que fueron a la guerra. Uno por cada quinientos, sean burros, bueyes, y ovejas”. El botín a repartir consistía en seiscientas setenta y cinco mil cabezas de ganado menor, setenta y dos mil de vacuno y sesenta y un mil burros. En cuanto a las personas, las mujeres que todavía no habían tenido relaciones (que eran vírgenes) eran en total treinta dos mil. El botín de oro apartado para Yahvé por los jefes militares, fue de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos, el cual, fue llevado ante Yahvé, para que se acordara de los hijos de Israel (Números 31,25-54).

6 – Posteriormente, miles de años después, los que se hacen llamar “cristianos “han continuado con la aberración de invadir a otros pueblos para conquistarlos, apropiarse de sus territorios y saquearlos, en lo que han usado esclavizar y oprimir a los habitantes de esas naciones subyugadas a sangre y fuego, tal como lo ordenaba el Dios de los judíos.

7 – En el llamado descubrimiento, colonización y cristianización de América, este fenómeno se dio a todo dar. Los españoles llegaron a nuestra América en 1492. Esta historia está bien documentada, tejida con matanzas, esclavitud, apropiación de inmensos territorios y saqueos. Posteriormente con el mismo guion le siguieron las demás potencias colonialistas (Inglaterra, Portugal, Bélgica, Holanda, Francia, etc.) En esta colonización, fueron exterminados más de 60 millones de nativos de nuestra América de la manera más despiadada. Tan solo en lo que hoy es los Estados Unidos de Norteamérica, los anglosajones mataron unos 25 millones de nativos, para apropiarse de lo que hoy son más de 9 millones de km², con la agravante, de que su clase gobernante actual sigue haciendo guerras con la meta de apropiarse del mundo entero para disponer de los recursos naturales existentes tan solo para ellos.

8 – En este afán de dominio para hacerse de recursos naturales, los estadounidenses desde que fueron imperio comenzaron a implantar en cada país de nuestra América un tirano ladrón y asesino que en discurrir del tiempo todos han respondido a los intereses de sus amos, esto, pese a la doctrina Monroe de “América para los americanos”, porque de alguna forma ellos han buscado un bajadero para repartirse el pastel terráqueo con los sus ancestros europeos.

9 – En las múltiples aberraciones que conlleva crear y mantener un imperio, causar genocidios mediante hambrunas para destruir poblaciones insumisas ha sido un método usado desde la antigüedad por los diferentes imperios que han existido.

10 – El terrible carnicero Joseph Stalin, entre 1932 y 1933, provocó la muerte de un número aún indeterminado de millones de ucranianos, al negarle los alimentos que ellos necesitaban para subsistir. La cifra de los muertos por hambre (por este Holodomor), se estima entre 1,5 y 12 millones de personas. Igualmente, en 1943, el tan admirado Winston Churchill, un racista y xenófobo confeso, provocó una hambruna en la provincia india de Bengala, que mató entre 1.5 y 3 millones bengalíes, al negarle el arroz que ellos mismos producían; todo un genocidio.

11 – En la época actual, los imperios, siguen usando las hambrunas como armas de guerras para doblegar a los pueblos que les son insumisos. En este tiempo, la carestía de alimentos y de otros insumos necesarios a la vida se logra a través de las barbaries de los bloqueos económicos, comerciales y financieros y por vía de decenas de sanciones. Son los casos de Cuba y Venezuela.

12 – El bloqueador y sancionador de Cuba y Venezuela, los Estados Unidos de Norteamérica, secundado por las potencias imperialistas europeas, ha confesado públicamente, que el objetivo de los bloqueos y sanciones contra esos países es producir un desabastecimiento y precariedad de servicios básicos tal, que produzca hambre y desesperación en esos pueblos, para doblegarlos, para quebrarlos, y cedan así a las pretensiones imperialistas de dominio para saqueo de recursos naturales.

13 – Con estos bloqueos y sanciones contra Cuba y Venezuela, el referido imperio y sus socios europeos han logrado destruir las economías de esos países y en consecuencia llevar a la población a sufrir precariedades inenarrables y a límites de resistencia inimaginables. En esta barbarie imperialista, esos pueblos han venido sufriendo de desnutrición y toda clase de precariedades incluyendo la falta de medicamentos básicos lo que se ha traducido en miles de muertes por desnutrición y en una emigración masiva que hoy está afectando al mismo Estados Unidos y a Europa.

14 – En Cuba y Venezuela reconocemos que hay precariedad de servicios básicos y hambre, que ha conllevado a la desnutrición, que es un desencadenante potente para muertes y enfermedades. Todo un genocidio fríamente calculado por potencias y gobernantes que dicen ser cristianos.

15 – Desgraciadamente, es una mayoría aplastante la que no comprende que la situación por la que atraviesan Cuba y Venezuela es debida a los referidos bloqueos y sanciones. Este grupo dice: mira como el socialismo tiene a Cuba y Venezuela, en envés de decir, mira cómo los Estados Unidos de Norteamérica y sus socios europeos tienen a Cuba y Venezuela. Quienes desconocen esta realidad, ya sea deliberadamente o por ignorancia, restan importancia al bloqueo y a las sanciones contra los hermanos pueblos de Cuba y Venezuela, en consecuencia, quienes por comisión u omisión, avalan el criterio imperialista de las causas del hambre y la pobreza que hoy sufren Cuba y Venezuela, se convierten en cómplices de esta política genocida imperialista, que es la versión moderna de los genocidios que llevaban a cabo los antiguos imperios.

16 – Los bloqueos y sanciones contra Cuba y Venezuela se pueden interpretar como la plantea Nayib Bukele: “es que les tienen miedo a los ejemplos”. Si Cuba y Venezuela demuestran que el socialismo funciona, esto se traducirá en un ejemplo a seguir por otras naciones, lo que vendría a ser un contratiempo para el capitalismo. Entonces – dicen los imperialistas – impidamos que el socialismo se afiance, desarrolle y progrese en cualquier parte del mundo. Metámosle bloqueos y sanciones por un tubo y siete llaves para que ese sistema fracase, y encarguemos a nuestros medios de comunicación el trabajo sucio de manipulación de las masas, cosa que es tan fácil en este mundo, donde reina a plenitud la ignorancia y donde una mentira repetida mil veces, se convierte en verdad…

A mis lectores, les dejo la palabra…

Bronx NY 10/2/2024