Entrevista a la poeta Yanira Soundy

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Foto/ cortesía Yanira soundy.

Por Aracelly Díaz Vargas

 El mundo  necesita  más  almas generosas que  sean capaces  de transformar  el  dolor   en  fuente de  motivación, antes que  elocuentes discursos  de  palabras  vacías.   Es  un honor  presentarles  a  una mujer  de gran corazón, con una alta sensibilidad  humana  y amante de   la literatura, ella es Yanira Soundy llena de prontitud  y, misericordias  nos comparte experiencias  relevantes de su vida, es así que  podemos  conocer un poco más de su  trayectoria   que se desarrolla  en  el entusiasmo y amor  por  el arte  concretando su  servicio  en pro de  personas  con discapacidad  auditiva.  Es grato  recordar  que  su infancia  estuvo  marcada   por  principios  y  valores   morales lo cual  indica   su gran calidad  de formación  humana, como también  la  cercanía  de sus  padres  en su proceso  de desarrollo.  Hoy  tengo  el placer  de  darles a conocer  parte  de  su vida y obras. Esperando  sea    de sublime  inspiración para  ti apreciado lector; conocer  su labor, como su  caridad  operosa.

 Entrevista

¿Cuáles  elementos  considera  usted  que  tuvieron  mayor  influencia en su  niñez, para desarrollarse  como  una  persona  altamente  humanista?

Fui una niña educada con valores de solidaridad y respeto a las personas, el arte, las letras y la naturaleza. Mi padre y mi madre me forjaron así.

Al crecer recibí orientación humanista en los colegios donde estudié, mi primaria y séptimo grado en el Colegio Sagrado Corazón y el resto de la secundaria y bachillerato en el Colegio La Asunción.

Pienso también, que soy humanista, por mi forma de ser y sentir, tuve la oportunidad de crecer entre libros, leer las obras de poetas clásicos, navegar en el romanticismo, el modernismo y lo contemporáneo, por citar ejemplos. Mi aptitud positiva ante la vida, las discapacidades, la superación personal y la muerte. Hacer mía la alegría de quienes aprecio y compartir la amistad o el cariño con todo tipo de personas.

 ¿A qué  edad logró  descubrir  el encanto   y el amor  por  la  poesía?

Ocho años.

Mi madre me enseñó a amar los poemas, prosas y escritos de su hermano, el escritor, editor y crítico literario Ricardo Trigueros de León. Crecí jugando a leer libros y escribía respuestas a sus versos. Él murió en 1965, cuando yo tenía seis meses de edad.

 Si pudiera  viajar  por  un  momento  a  la  memoria  episódica  ¿Qué  recuerdos  de  su florida  juventud traería al presente?

La época que trabajé en el Diario Latino, en la sección cultural y Suplemento Cultural, con escritores de la Generación Comprometida de El Salvador Waldo Chávez Velasco y Eugenio Martínez Orantes. Fue el tiempo de oro, en el cual conocí a muchos artistas e intelectuales, y aprendí muchas cosas de ellos.

 ¿Cómo  nos describe  su fortaleza  ante  cada desafío que  ha enfrentado a lo largo de su vida personal, profesional y literaria?

Mi fortaleza…

Pienso que es en la debilidad y el sufrimiento donde se desarrollan la fuerza y el gozo por la vida.

Pero para lograrlo, es necesario tener fe y entregarlo todo en las manos de Dios. Puedo afirmarte, que ÉL me ha llenado de esa fortaleza. Lo ha hecho “ante cada desafío” como tú dices. Así, me he nutrido como un enorme cedro a la orilla de un río, y mis ramas florecen una y otra vez en muchos desiertos. He tenido la oportunidad de convertirme en ave marina, y bosque en la montaña, al mismo tiempo. Tengo la experiencia de caminar por planicies, quebradas y cumbres, sobre suelos fríos, piedras y  brasas encendidas.

La vida llenó mis vasijas de vino y otras veces de agua pura.

Gracias a todo, he podido crecer espiritualmente, madurar como artista y escritora, y ser un mejor ser humano.

¿Cuál  ha sido   el  aprendizaje  más grandioso que  ha experimentado en cada una de las etapas de su  vida?

Siempre he visto las etapas de mi vida, como un todo.

El aprendizaje más grandioso que he vivido es entregarme a la voluntad de Dios, no tener miedo. Poner mi confianza sólo en Él.

Vivir el presente, y tratar de mejorar siempre, la versión pasada de Yanira Soundy.

 ¿Qué  fue  lo que  más  le  cautivó  de las personas sordas y con visión baja  para  dar inicio a la fundación “Manos  Mágicas”?

Nada es casualidad. Yo fundé esa organización, porqué en ese momento sabía “en carne propia” la necesidad de sensibilizar y educar a la sociedad en materia de los derechos humanos de las personas con discapacidad, la inclusión y accesibilidad para las personas sordas y sus familias, y más adelante,  las personas con baja visión u otras discapacidades. En el año 2003 no existía el conocimiento ni el desarrollo de espacios o leyes que ahora hemos logrado gracias al voluntariado y la lucha constante, claro que falta muchísimo por hacer, pero ya el camino está trazado y existen profesionales con discapacidad especializados en diversas áreas, que hoy derriban nuevas barreras.

No podemos tener el don de ser semillas y no fructificar, es necesario lograr que las personas comprendan, que tarde o temprano, todas tendrán algún tipo de discapacidad. Un ejemplo claro es, al volvernos adultos mayores.

A mi parecer, las discapacidades no cautivan, sólo se aceptan y superan con la fortaleza del espíritu y el conocimiento.

 ¿Cuáles  son  los  sentimientos que  surgen  desde su  alma al comunicarse  con   ellos  mediante la lengua de  señas?

En la vida he aprendido, a prestar mi servicio de voluntariado, dentro de mis posibilidades con este sector, al cual respeto y aprecio mucho.

Cantar alabanzas en lengua de señas, ha sido quizás el momento “sentimental” en lo que se refiere a mi contacto con las personas sordas.

Luego el hecho que se interpreten mis poesías y cuentos, también ha sido una bonita experiencia.

Por lo general, yo me comunico en Lengua de Señas Salvadoreña o Lengua de Señas Americana, para transmitir a las personas usuarias de esas lenguas, el conocimiento, conversar sobre temas relacionados con los derechos humanos, rompimiento de barreras y ejecución de proyectos. Todo de una forma profesional.

En mi familia, claro, tengo muchas historias que contar. Pero eso es algo muy íntimo.

 ¿De qué  forma  ha ido  construyendo  cada uno  de  sus  métodos en favor de  éstas  personas?

Escribí un método para enseñar a leer y escribir a las personas sordas. Esto lo hice para que no quedará sólo en la memoria y se olvidará tarde o temprano.

Este método fue clave en la educación que di a mi hija Rebeca, que ahora es licenciada en Ciencias de la Educación, con especialidad en Educación Especial. Y posee diversos cursos de especialización sobre enseñanza de Lengua Salvadoreña de Señas, Lengua de Señas Americana, español escrito, leyes relacionadas con la Primera Infancia, etc. Y que además estudia por cuenta propia, una maestría.

Mi hija y yo escribimos y publicamos un libro: “¿Cómo educar a personas sordas? Método de enseñanza de español a personas sordas. La primera parte la escribió ella y el método lo escribí yo. Actualmente ella prepara una serie de libros escritos de su autoría, para educar a la niñez y la juventud sorda, y enseñar Lengua de Señas Salvadoreña.

Otro proyecto que escribí fue “Comunicación Total para Niños Sordos” con el cuál gané un Premio Santillana para Iberoamérica. Lo aplicamos en los primeros años de vida de mi hija, junto a otros niños.

¿Cómo  surgió  la  idea  de   crear cuentos  para  la niñez con baja  visión y discapacidad  auditiva?

Esta idea surge gracias a mi otra hija, Camila, quien tiene una maestría en accesibilidad. Ella y yo analizamos las diagramaciones y diseños de diferentes  libros de literatura, y nos dimos cuenta,  porqué muchas personas no leen. Así, que decidí realizar un proyecto diferente, capacitando a estudiantes universitarios de diseño, para que hicieran los diseños y diagramaciones accesibles, bajo la dirección de Camila, a cambio de sus horas sociales.

La meta es lograr el patrocinio de diversos lotes de libros de cuentos, y donarlos a la niñez en hospitales, hogares, escuelas, orfanatos, etc.

Por eso, al leer esta entrevista, si están interesados en unirse a este proyecto pueden escribirme a mi whatsapp o a mi correo electrónico que colocarán al final de la misma.

¿Qué  ha significado  para  usted su participación  en diferentes  proyectos  literarios, entre  ellos  la  Antología   del  Bicentenario de Centroamérica  y  Canto planetario?

Es un privilegio hermoso, pues he podido conocer a otras personas hermanas en las letras de Centroamérica y el mundo. Es una forma de proyectarme, dar a conocer mis obras, pero sobre todo, difundir un mensaje de amor a nuestros terruños y al planeta, poesías, prosas, que tocan corazones en esa hermandad.

¿Cómo ha sido el proceso en la publicación cada uno  de sus libros?

He contado con el apoyo de algunas empresas, y en otras ocasiones los he publicado por mi cuenta, en mi proyecto editorial Espumita de Mar.

 

 ¿Cree qué  es  posible  conectar  lo humano  con el alma en un cántico poético? ¿por  qué?

Al igual que un pájaro canta, porque así fue creado para conectarse a la naturaleza; las personas humanas pueden conectarse, al alma del poeta, por sus poesías. Y trascender en sus sentimientos, hasta su propia alma.

 ¿De qué forma considera usted que  la tecnología y la ciencia contribuyen al arte y el mundo literario contemporáneo?

Son las herramientas que sirven de apoyo a la difusión del talento humano, y en especial de la literatura. Los medios convencionales no siempre permiten difundir las obras literarias. Por eso ahora, con la tecnología y la ciencia, las personas pueden mostrar sus productos literarios, venderlos y participar en concursos, tertulias, grupos de estudio, etc.

 ¿Qué  mensaje  le comparte  a los  poetas, promotores  culturales  y demás  personas  que  luchan día a  día  por  un mundo  más humano?

A las personas poetas, nunca se comparen con nadie, recuerden que cada canto es diferente y en eso radica su belleza.

A quienes son promotores culturales y personas que luchan por mejorar este mundo, recuerden que todo es posible si poseen una aptitud positiva y mucha perseverancia, estudien sobre accesibilidad e inclusión con profesionales expertos con discapacidad y Lengua de Señas de su país de origen, con docentes sordos.

 Contacto de Yanira: Yanirasoundy.libros@gmail.com