Señor, rectifique, para que no lo sigan tachando de buen sinvergüenza

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Por Miguel Espaillat Grullón

1 – Ciertamente, cuando analizamos el deterioro moral, económico, social, ecológico, etc., a que ha llegado nuestro amado país, coincidimos totalmente con los criterios vertidos por Luis R. Santos en su artículo: “La generación Canalla”, es decir, la generación de gente ruin, bandida, ambiciosa, codiciosa, maligna, despreciable, abominable, sinvergüenza, deshonesta, sin escrúpulos, indolentes, indecentes, inmorales, con el corazón de piedra. En fin, una generación de gente perversa en grado superlativo, al servicio del mismo diablo. El caso Medusa, y otros, evidencian esa realidad macabra creada por esa generación de canallas.

2 – Esta realidad tiene la característica de ser crónica, recurrente y persistente. En este contexto, Leonel y Danilo omiten, que ellos dos y sus funcionarios son los mayores canallas que ha tenido el país en su historia republicana. En robar y entreguismo, ellos son los vencedores.

3 – También son campeones en cinismo. Sus protagonistas, unos canallas, queriendo volver al poder, con el mayor desparpajo se presentan ante el pueblo que han condenado a la miseria, como sus salvadores.

4 – Hay que ser tremendo sinvergüenza para escribir un artículo justificando como una necesidad nacional el retorno de Leonel Fernández al poder, y más cuando su autor confiesa ser un conocedor de la historia dominicana. A Juzgar por los criterios vertidos por el escribidor que nos ocupa en su artículo, ¿Por qué volverá Leonel?, él no ha leído quien fue quien regaló a la Barrick Gold nuestro oro, y Sans Souci (más de medio millón de metros cuadrados), a los Vicini. Al parecer, ese conocedor de la historia dominicana y de la idiosincrasia del pueblo dominicano, desconoce, que su ungido entregó graciosamente a la oligarquía nacional nuestras empresas estratégicas. También, José Francisco Peña Guaba desconoce, que Leonel Fernández, junto a Danilo Medina, por sus hechos, está sindicado como el mayor corrupto y corruptor de hombres e instituciones, en lo que apadrinó el robo, el narcotráfico, la impunidad, y propició el mayor descalabro histórico conocido de todas las instituciones de la República. José Francisco Peña Guaba, se hace el que ignora que Leonel y su gente robaron a manos llenas, algo que está harto documentado, visible y evidenciable.

5 – Sin embargo, en su artículo, José Francisco Peña Guaba valora a Leonel como excepcional, de líder ilustrado, de ser superior, de hombre con carácter que enmienda la plana a cualquiera que cruce los límites, por lo que, según el escribidor de marras, el pueblo dominicano está desesperado porque Leonel vuelva al Palacio Nacional a gobernarnos.

Entre los considerandos de José Francisco Peña Guaba para que Leonel vuelva a gobernarnos, presento los siguientes:

A – Leonel, para poner orden donde hay desorden, autoridad donde se busca anarquía, y una correcta dirección de miras, para proteger los intereses de todos, pero principalmente de las mayorías.

B – Los de abajo, los del medio y ahora los de arriba, que se están dando cuenta que necesitamos que en el mando nacional vuelva a estar alguien con experiencia, con sapiencia y con prudencia que nos vuelva a bien gobernar, y todos, aunque algunos no lo quieran, están viendo para un solo lado, el que reúne todas esas condiciones es el tres veces Presidente Leonel Fernández.

C – Los dominicanos estamos construidos para recibir órdenes y cumplirlas; tantos años de gobiernos fuertes nos acostumbraron a reconocer la superioridad y respetarla, nos sabemos anárquicos y alguien siempre nos tiene que imponer la regla.

D – Leonel volverá, porque hay que salir de la improvisación, de las bicéfalas conducciones públicas, para extirpar la abulia existente en el funcionarato gubernamental, para reencauzar la economía, y darle protección a los de abajo y a nuestra estresada clase media, que lucha día a día denodadamente por no caer en la miseria económica.

E – Leonel vuelve a priorizar lo verdaderamente importante, a darle concreción a los proyectos, a reconstruir la confianza en la figura presidencial y buscarle salida a los angustiosos problemas ciudadanos.

F – Leonel vuelve a poner las cosas en orden, a prender la máquina del progreso, a llevar al poder al pueblo, no importando los colores de partido ni de piel.

G – Leonel vuelve a ratificar que el Estado no puede enajenar lo estratégico, y a reiterar que, pese a las rabias sociales y las vendettas, está un país que debe mantenerse unido y en calma.

H – Leonel vuelve, pero con más compromiso con los cambios, con la democracia, con los jóvenes, con las mujeres, con los más vulnerables, con el fin de ampliar las oportunidades, que sientan y encuentren la mano protectora del gobierno, y para que los empresarios hagan crecer la economía nacional, pero en empatía y comprensión con los problemas de los de abajo.

I – Leonel vuelve a aumentar el PIB, el empleo, a dar mayor seguridad a los ciudadanos, a pacificar como sea nuestros barrios, y a garantizar comida en la mesa a nuestros nacionales, vuelve para darnos visibilidad como nación en los foros internacionales.

J – Leonel vuelve a representar a la clase política seria y responsable, la auténtica y verdadera intermediaria con el pueblo, porque para eso están formados los dirigentes, con el propósito de servir a la gente, aunque algunos pocos desacrediten la actividad política.

K – No estamos acostumbrados a la independencia total de los poderes públicos. Estamos habituados a que el Presidente tenga la última palabra, para que aplique su jerarquía con el propósito de armonizar los intereses disímiles de los integrantes de nuestra sociedad, el mandatario debe proteger a los vulnerables, pero se manejará con los oligarcas, porque en nuestra patria el ejecutivo es el ente unificador y mediador por excelencia de los grandes conflictos nacionales.

No hay prudencia en la operación Medusa

L – Cuando los dominicanos sentimos que las cosas están como ahora, nos ponemos nerviosos, porque nos afecta sentir que no hay un mando central y que cada sector, área o poder tiene su propia y particular agenda, el Presidente es el padrino de los de abajo y la garantía de los de arriba, eso es así en el imaginario popular, y estos cambios súbitos de señas como pasa hoy con la operación Medusa, nos hace entender que no hay prudencia, porque es más fácil perseguir y gestionar la devolución de lo hurtado, que crear un conflicto innecesario que como este, le traerá grandes dolores de cabeza al propio gobierno, para los que aún lo dudan, esperemos y lo verán, ya que caminamos a la peruanización de la política, con el nuevo poder de los togados.

M – Estos tiempos difíciles – concluye José Francisco Peña Guaba – demuestran la necesidad de “mirar hacia atrás”, porque a los nuevos se les dio la oportunidad, y fracasaron, ahora les toca a los que gobernaron bien con más aciertos que errores, con más compromiso social, los que no son parte del corporativismo esteticista que hoy nos gobiernan, los llamados popis, aunque reconocemos excepciones, estos en su mayoría que por no ser parte integral del pueblo llano y por no entender para que llegaron, serán definitivamente barridos en las elecciones en el 24, ¡¡¡ya lo verán!!!

A modo de conclusión

Es triste, muy triste…, saber que un vástago del que fuera el más grande líder demócrata que ha tenido la República Dominicana escriba semejante manifiesto que es todo un monumento de lisonjas, lambonismo y sofismas. Tantas falacias para aupar a un corrupto y corruptor como Leonel Fernández, es un acto indigno de un vástago de José Francisco Peña Gómez.

Peña, siento en el alma tener que poner en la picota publica a uno de tus hijos. Los que te queremos y tenemos como padre político, consideramos a tus vástagos nuestros hermanos. Pero tus millones de hijos no podemos consentir, que uno, o dos de los frutos de tus entrañas engañen a tu pueblo, y que estén en connivencia con quienes fueron tus más enconados enemigos.

Donde quiera que estés, no te sientas triste por las desviaciones de aquel hijo que ha renegado de ti. Siéntete satisfecho, pues de los millones de hijos tuyos, solo uno o dos de los carnales te han fallado. Por ley de compensación, no quieras más. Los demás millones de hijos políticos tuyos, cubrimos tu legado con el ruedo digno de los pantalones y faldas que vestimos la multitud que te adoramos…

A tu hijo, solo le pedimos que rectifique, para que deje de ser tenido por el pueblo como un gran sinvergüenza, que se ha dedicado a ser un vividor de la política sirviéndose de la memoria de su padre.

Enlaces

José Francisco Peña Guaba ¿Por qué volverá Leonel?

REFLEXIONES ATREVIDAS: ¿Por qué volverá Leonel?

Luis R Santos: Generación de canallas

La generación canalla (OPINION)

 

New York, NY 15/7/2022

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