DESDE LA VENTANA DE MI ALMA

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Hablar desde el corazón.

Hablar desde el corazón, nos permite edificar, hablar desde el ego, nos lleva a destruir.

Cada día vemos más información a través de los medios del poder que nuestras palabras tienen de construir o destruir. Y es que no somos conscientes aún de que tenemos un poder colosal en lo que decimos. Solo cuando hablamos desde el corazón es que usamos el hermoso regalo del habla para crear la positividad que necesitamos en este mundo

Es por ello que necesitamos esforzarnos un poco cada día para recibir el regalo de la protección contra el habla maliciosa. Estar conscientes de quiénes somos como creación y para qué hemos venido a este mundo, elimina temores y celos a fin de que lo único que quede sea un espacio de energía positiva. Cuando procuramos ser purificados de nuestro propio egoísmo y nuestra envidia, y también de la de los demás. Todo lo que queda es amor y palabras de amor, y lo que recibimos es el poder de hablar desde el corazón.

Cuando cometemos un error, sin duda hemos tomado una mala decisión, y perdemos una oportunidad, naturalmente sentimos el aguijón del remordimiento.
Pero el remordimiento, como cualquier otra emoción, puede usarse para mostrarnos formas en las que podemos transformarnos en una mejor versión de nosotros mismos.

Debemos hablar a los demás para edificarlos. Recordarles que son amados también y que pueden lograr grandes cosas. Nuestras palabras deben ser un canal de bendición de parte de Dios. Que los demás sepan que son hermosos y perfectos tal como fueron creados. Cuando hablamos con los demás desde el corazón, entonces podemos hablar la verdad, ya que las palabras del corazón no solo nos edifican y nos sanan, también nos liberan.

En este tiempo de grandes desafíos estamos convocados cada uno de nosotros a despertar la habilidad de sanarnos a nosotros mismos, a través de expandir y elevar nuestra consciencia. Todo caos y enfermedad ayudan a despertar nuestra consciencia para conectarnos con la divinidad, la fuente de la vida.

Las palabras que salen del corazón no son simples sentimientos, sino una fuerza que puede darnos el valor para superar cualquier desafío que pueda aparecer ante nosotros.

Decir palabras desde el corazón, esas palabras de amor que no deben agotarse jamás, sin duda aumentan nuestra capacidad de amar más allá de nuestro entendimiento meramente humano.

La autora es docente, poetisa y columnista internacional.

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