Hoy las verdades amargas sobre la diáspora

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Por: Hungría Vásquez Hernández,

Por lo que hemos visto, lo que hemos sabido, lo que hemos leído en la prensa, lo que hemos visto por televisión y en las redes sociales, no pude aguantarme más para hacer un comentario con verdades amargas, como estamos acostumbrados.

Y precisamente es para hacerle un llamado a los que hacen largos discursos en las funerarias y a los que viven haciendo reconocimientos y proclamas hasta a los difuntos y me adelanto en avisarle que como estoy cumplimos 87 años de edad y no es posible cumplir 87 años más, le he manifestado a mi familia que no quiero que reciban nada de esas burlas que les hacen a los que mueren sin importarle donde ni como, pero que de ahí salen a decir que lo ayudaron, que lo hagan ahora en vida que no lo digan estando en el ataúd en la funeraria.

Señores de la diáspora, ustedes deben de ir a visitar a los viejos robles del cabello blanco, máxime a quienes son conocidos, pero que se encuentran en un hospital o en su casa sufriendo  alguna enfermedad incurable, cosa que sería bueno que fueran a visitarlo ahora y que no esperaran ir precisamente a una funeraria a decir discursos mentirosos, porque para eso hay que tener tupe y la cara dura. Y algo más penoso todavía, que al que está en el lecho y no está presente no se le toma en cuenta, sin importarle lo que haya colaborado con los políticos, con la comunidad o en el gobierno.

Cómo puede ser posible que no se le reconozca crédito a quien o quienes se los merezcan, aun sea una mención por alguna obra hecha en  la comunidad, pero que por no estar presente en la ocasión, es borrado del mapa de la diáspora, esa o ese dirigente que antes se le señalaba como un dirigente político o comunal excepcional, ahora solamente se espera que muera para ir a la funeraria a mentir con un largo discurso, señalando las ayudas mentirosas que no fueron entregadas a esa o ese dominicano de la diáspora, siendo una vergonzosa mentira.

Todo el que quiera saber quiénes son los benditos líderes, políticos o comunales de la diáspora dominicana en la ciudad de N.Y., cualquier lector que tenga alguna que otra necesidad,  que le toque la puerta a uno de ellos, pero sin esperar que vas a  conseguir, por ejemplo: Vivienda, Trabajo, Salud, Alimentos, algo que tenga que ver con la Justicia, Problema familiar, Deudas contraídas por la Pandemia y ni hablar con ayuda Económica, especialmente a los que no pertenecen al grupo de hombres y mujeres que son de su entorno o que sea un familiar.

Hay muchos de esos famosos líderes políticos y comunales que no saben ni tampoco pueden ayudarse ellos mismos, pero sin embargo andan engañando y ofreciéndoles cosas a diestra y siniestra a los votantes de su área, sabiendo que con nada a nadie le van a cumplir, pero que viven de esos menesteres años tras años, aun convencido de que no podrán ganar una elecciones, pero que así consiguen el mote de líder político y comunal y de esa manera le corresponde parte del dinero de campaña, para esperar que lleguen las próximas elecciones, amparado en el liderazgo de los demás.

Pero hay otra negativa situación de la diáspora y es que han cambiado la palabra no, y por eso es todo que sí, pero cuando se le toca la puerta en busca de lo convenido, entonces allí aparece el flamante no, por eso se parecen tanto los líderes políticos y comunales, porque cuando dicen que si están diciendo que no/ y cuando dicen tal vez/ están diciendo que si/ y si dicen no/ no son políticos. y por eso los de la diáspora son todos iguales.

Y que conste, hay otras facetas de esos líderes apuntalados más arriba y es la cobardía, el miedo y la irresponsabilidad de la mayoría de los que son empleados  y como es lógico y natural que tienen un funcionario de mayor jerarquía, cosa que se puede hacer una prueba con alguien del Consulado, que si se le habla del actual Cónsul,  parece que se le está hablando del mismo Satanás, no de un ser humano que recibe de dicha diáspora, una grande cantidad de dólares diariamente truene, llueva  o aun ventee, como dice el pueblo llano por ahí.

Para quien esto plasma se le hace muy fácil decir estas cosas con verdades amargas, por las atinadas razones señaladas, sobre los líderes políticos y comunales, por la participación que en verdad hemos tenido con la diáspora, por un buen tiempo y por eso es que tenemos razones suficientes e indiscutiblemente.

Por las razones señalados anteriormente, nosotros podemos hablar de la diáspora y porque nosotros también fuimos Agregado Consular con asiento en el Bronx, N.Y., por decreto del Presidente Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, hasta el 1996, es la razón que tenemos, para hoy poder decir las verdades amargas sobre la diáspora dominicana y… punto

9 noviembre del 2021.-

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