Laberinto de ideas

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Por María Beatriz Muñoz Ruiz

En este mundo existen dilemas absurdos que dan mucho qué pensar, hace poco vi una pregusta que contesté sin pensar, pero después me sentí mal por haber pensado de esa forma. La pregunta era: Si solo pudieras acabar con algo, ¿acabarías con el racismo o con el machismo?

Yo, hipócritamente, contesté en mi mente que acabaría con el machismo, y, creo que todas las mujeres de raza blanca habrán contestado igual.

Esta sociedad, yo incluida, solo lucha por lo que le afecta. Si no nos dan opciones, luchamos por todo lo que pensamos que es injusto, pero si solo podemos luchar por una causa, siempre elegimos la que más nos afecta.

Lo que está claro es que, si en este mundo eres un hombre blanco, atractivo y con dinero, puedes hacer lo que quieras.

Al hacer esa reflexión, automáticamente me vino el recuerdo de una escena de la serie Merlí, en la que la profesora de filosofía les intentaba explicar a los alumnos lo cambiante que puede ser la ética y los puntos de vista tan disonantes a los que una persona se enfrenta dependiendo de las circunstancias.

Les planteaba el caso de que ella, una mujer normal y mayor, fuera multimillonaria, y aseguraba que la verían de distinta forma, e incluso algunos pasarían por alto el amor por tal de vivir de su dinero.

El dinero mueve el mundo y predomina sobre el racismo, el feminismo, la xenofobia, la edad y todo tipo de discriminación, si tienes dinero, estás por encima de todo eso.

¿Se puede cambiar amor por dinero? Los que aún no han encontrado el amor, contestarían que sí, los jóvenes románticos y fans de Disney, contestarían que no, los que están pasando una mala situación económica, opinarían que sí, y los que ya aman a alguien contestarían que no.

Pero todas estas respuestas se podrían simplificar diciendo que todos tenemos un precio, algunos más bajo y otros más alto, pero todos somos comprables, porque el amor sin dinero, la mayoría de las veces trae problemas en la pareja, monotonía y tristeza. Si el amor es fuerte, sobrevive, pero si en una de esas luchas se abre una grieta, quizás la casa termine destruida con el paso del tiempo.

Así que después de esta reflexión… ¿elegiríais amor o dinero?

Pero entonces leí la siguiente pregunta del cuestionario: ¿prefieres vivir en la casa de tu vida en el barrio más pobre o vivir en una casa pobre en el barrio más rico?

¿Lo tenéis claro? Yo he cambiado varias veces de opinión, tanto los ricos como los pobres pueden ser muy crueles, da igual la opción que escojas, siempre serás discriminado en ambos barrios.

Todo lo que sea diferente es apartado y esquivado por imbéciles a los que les da miedo lo diferente, y lo peor es que en nuestra sociedad sucede muy continuamente, da igual que seas el rico en un barrio de pobres como el pobre en un barrio de ricos, da igual que seas de raza blanca en un barrio de gente de raza negra o de raza negra en un barrio de gente de raza blanca, da igual que seas un hombre rodeado de mujeres que una mujer rodeada de hombres; la minoría pierde, o… no. Tal vez no siempre pierda la minoría, lo único que sucede es que debe luchar más, debe ser más fuerte y tener claro lo que arriesga en la batalla.

Si Rosa Parks hubiera cedido su asiento en el autobús a aquel hombre blanco, jamás se habría desatado el movimiento social contra el racismo que ha servido de ejemplo a siguientes generaciones, ella dijo “no”, fue detenida, pero cambió el mundo.

Si Clara Campoamor no hubiera luchado por el derecho al voto femenino en España, la opinión de las mujeres seguiría siendo nula y seguirían siendo tratadas como niñas tontas que solo sirven para cuidar de sus maridos y sus hijos.

Si Emily Dickinson no hubiera escrito poesía, el mundo se habría perdido sus grandes y maravillosos poemas con un punto de vista revolucionario, libre y distinto a todo lo que se había escrito.

Sed distintos, personas iguales hay muchas, y realmente, pienso que, al ser distintos, cada persona lucha por su causa, pero como existen causas distintas para gente distinta, todas las causas tendrían representación en este mucho, y con la lucha de cada persona se resolverían las injusticias que aún vagan por la tierra como fantasmas que deben ser expulsados.

 

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