Intensifiquemos la lucha por la libertad

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Por Fabio Mendoza Obando

Soplan vientos de libertad en nuestra América Latina. ´´Seguimos soñando, amando y vibrando´´  dice el insigne poeta universal nicaragüense Rubén Darío. La lucha por la libertad  en esta América es de antaño y todavía esa libertad añorada se nos es negada y restringida a algunos pueblos. La esperanza que ese sol libertario e imprescindible ilumine por igual esta tierra  de asombrosa belleza se mantiene firme y digno  en los anhelos de sus hijos. Por eso hoy tres pedazos de esta América han intensificado la lucha para quitarse las ataduras de la esclavitud dictatorial.

Tres pueblos con aguerrida sangre de lucha y de pujante coraje libertario  tienen tambaleante a tres viles y crueles dictadores, que dominados por la  codicia y la ambición de poder nos han  querido someter a la nefasta esclavitud de sus pretensiones. Estos tres dictadores: Daniel Ortega de Nicaragua, Nicolás Maduro de Venezuela y Miguel Díaz–Canel de Cuba han hecho daño a sus respectivos  pueblos y lo siguen haciendo, existen claras evidencias de asesinatos, represión  y encarcelamientos a sus opositores con tal de mantenerse por largo tiempo gobernando.

Los tres tiranos  penden de los hilos  represivos de fuerzas paramilitares  entrenadas para asesinar y ser serviles fieles a su entorno, esa   fuerza militar  los mantiene vivos, pero tienen el rechazo  de la mayoría del pueblo que pide en las calles que se vayan. El ocaso de todo tirano está demarcado en el lindero de un final trágico y seguro, como les ha pasado a todos los sanguinarios dictadores que la  historia nos rememora, claro ejemplo aquel  final del dictador Italiano  Benito Mussolini por mencionar uno.

Los pueblos de estos tres países luchan incansablemente contra estos malévolos déspotas  que lo único visible que han hecho es llevar pobreza, miseria un descarado retroceso en toda la estructura de la sociedad y sometimiento desmedido a los dictados de sus nefastas intenciones de permanencia absoluta para seguir saboreando de forma ilegal   las mieles del poder. Seguir gobernando para beneficio propio y familiar y culpando a los demás de la desgracia que han generado, por eso los gritos de libertad están anunciando el final de ellos.

Después de estar bajo la sombra dictatorial  por décadas, nuestros hermanos cubanos han despertado la lucha por su libertad como lo hemos estado haciendo los Nicaragüenses y Venezolanos. Pero que  decepcionante es ver a muchos líderes religiosos que con poder dominante en el mundo no se hayan pronunciado y condenado sobre las arbitrariedades  recientes acaecidos  en Cuba, el silencio manifestado les otorga una marcada complicidad con los dictadores y ni tan siquiera les recuerdan el mandamiento bíblico que ordena   que no se debe  matar.

Lo mismo ha pasado con los organismos internacionales que velan supuestamente por la libertad y la democracia de los pueblos y también gobiernos democráticos del mundo, la  reacción ha sido a cuenta gotas, con   tal lentitud han demostrado poco interés   y se niegan a condenar y llamar por su nombre lo que estos dictadores están haciendo. Nuestros tres países de esta América estamos decididos a acrecentar la lucha para eliminar este dominio tiránico, es nuestra la responsabilidad. Las masas de nuestros pueblos están haciendo historia.

El libertador Simón Bolívar dijo que: ´´La libertad es el único objetivo digno del sacrificio de la vida de los hombres´´ en otro de sus pensamientos dice: ´´La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino´´ También nos advierte que: ´´Que nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra  obedecerle y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía´´.

Y para aquellos súbditos y compinches de los tiranos que han asesinado vidas inocente solo por el hecho de querer libertad y que lo hemos vivido en carne propia los nicaragüenses, los venezolanos y los cubanos, el libertador de las América de forma  contundente  deja sentir su ira: ´´Maldito sea el soldado que vuelva las armas  contra su pueblo´´. No hay vuelta atrás, la lucha  por la libertad continua hasta que estos dictadores se vayan, hemos dicho basta ya. Tendrán que irse y estamos seguros que nunca jamás  la plaga de la tiranía volverá  a asomarse al paso de  nuestro destino.

Poeta y escritor nicaragüense

 

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