Una pandemia maldita para América Latina

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Milagro Portillo

Seguimos como continente rezagado en la lucha contra el virus que desde el año pasado tiene al mundo bajo el nombre de pandemia. Pero mirar la situación en nuestro continente traduce temor, miedo, desesperanza. Países como Chile y Uruguay, a pesar de haber manejado la vacunación de la población a nivel de países como Estados Unidos y Europa, hoy enfrentan un rebrote, que ha obligado, en el caso de Chile volver a cuarentenas interminables en las distintas regiones de ese país. Si observamos lo que sucede en República Dominicana, 4 de 10 dominicanos están sufriendo ataques de ansiedad, según una investigación realizada por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. En Venezuela la situación es aún más dramática, con un país que ni siquiera esta brindando el servicio de agua potable a su población. Cómo pedirle a la gente que cumpla con las normas de higiene mínimas. En mi ciudad Maracaibo, Venezuela los muertos son a diario, nos levantamos, pensando en cada uno de nuestros seres que se encuentran allá, con la única protección; Dios.

En la vida cotidiana de los romanos, rendir homenaje a los muertos formaba parte del ámbito público y privado. Hoy rindo homenaje a Lolita Boyer, Marisol Ramírez, Hugo Reyes, Bernardo González, Orlando Sega, Arnoldo Martínez muertos cercanos por el COVID 19.

Esta pandemia maldita en nuestro continente tiene otras variantes que indiscutiblemente tiende a que se prolongue en el tiempo. Sistemas sanitarios que no funcionan, comercio informal, producto de las grandes crisis económicas y sociales que sufren todos nuestros pueblos. Donde mueres por el COVID 19 o mueres por hambre, por falta de medicinas, por falta de agua potable, por falta de alimentos, por falta de bombonas de oxígeno. Una población que no tiene ni como comer, cómo puede mantener un kit de protección para el virus (mascarillas, gel, lavarse las manos constantemente), simplemente imposible.

La Organización Panamericana de la Salud, OPS, ha declarado: “Si tomamos los datos epidemiológicos y de mortalidad, América Latina sigue como uno de los centros importantes de la pandemia.

Estamos trabajando a través del mecanismo Covax para garantizar el acceso y también con países que están confirmando las donaciones para hacer posible que la vacunación pueda llegar a la mayor cantidad de países posibles.” Pero nos preguntamos, por ejemplo, si a Venezuela llegaran a la población, donde un gobierno dictatorial tiene conocimiento que las vacunas se venden en los hospitales, a 100 dólares por las 2 dosis y sin la certeza que realmente están recibiendo la vacuna o tal vez agua.

Las medidas de reducción de transmisión del virus en nuestros países no tienen efectividad, usar la mascarilla, la distancia social, evitar aglomeraciones, dada la economía informal que representa en algunos países hasta el 60% del sustento de la población. Sí o sí, la población tiene que salir a la calle a buscar algo de ingreso para alimentar a los suyos.

En otras palabras, la pandemia en América Latina tiene otras variantes que indican lo difícil que será salir de ella sin las secuelas de dolor, de destrucción que ha traído y seguirá dejando.

 

Milagro Portillo

Consultora Internacional

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