Derechos de las personas en su relación con la Administración: Razones de la existencia de la ley 107-13 (2)

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Por Darío Nin

Las razones para la existencia de una ley las encontramos en sus considerandos. En ellos se nos explica de las necesidades que han impulsado su nacimiento.

En una entrega anterior empezamos explicando algunas, con la promesa expresa de que continuaríamos; por eso esta segunda entrega.

Al acudir al cuarto considerando de la ley, encontramos una disposición reflexiva y al mismo tiempo imperativa que nos obliga a todos los que predicamos la vigencia y garantías de los derechos fundamentales y de la buena administración.

Este considerando establece: “Que en un Estado Social y Democrático de Derecho los
ciudadanos no son súbditos, ni ciudadanos mudos, sino personas dotadas de dignidad
humana, siendo en consecuencia los legítimos dueños y señores del interés general, por lo
que dejan de ser sujetos inertes, meros destinatarios de actos y disposiciones
administrativas, así como de bienes y servicios públicos, para adquirir una posición central
en el análisis y evaluación de las políticas públicas y de las decisiones administrativas. ”

Estas son disposiciones “poderosas” que deben animar a empoderarte como ciudadano, ya que, te pone como el protagonista. Te confirma tu condición de hombre libre, no súbdito de un monarca o un dictador y confirma tu derecho fundamental a tu libertad de expresión y actuación.

“No son súbditos, ni ciudadanos mudos. Te reconoce como un ser digno por tu naturaleza y reconociéndote como el verdadero dueño y señor de la existencia del estado, que lo llama interés general ..

Esta ley te llama a levantarte como llamó Jesús a Lázaro después de cuatro dias de muerto. La sentencia con autoridad de la cosa juzgada a que sepas que no eres “un simple e insignificante” destinatario de actos y disposiciones administrativas o de bienes y servicios.

Finalmente, este considerando te reafirma como el núcleo del átomo o de la célula en el análisis y evaluación de las políticas públicas y de todas las decisiones administrativas.

¡Ánimo ya el alaba llega¡

44  Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. (Juan 11:44)

Hasta la próxima,

Darío Nin

2do Adjunto al Defensor del Pueblo RD

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