Primer viaje a Europa de Abinader

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Por Antonio Gómez Peña

Como alto dirigente del partido de Gobierno, tuve la gran oportunidad de observar desde dentro los pormenores del desarrollo de la reciente visita del presidente Luis Abinader a España. Antes de su llegada, me trasladé a Madrid para coordinar, junto a otros compañeros, sus encuentros políticos. Aprovechando esta coyuntura, me hospedé en el mismo hotel que el presidente, lo que me permitió participar en muchas de sus actividades, pero sobre todo me ofreció una visión de detrás de las escenas, y sin filtros, del primer viaje oficial del presidente Abinader a Europa.

Por primera vez en la historia de nuestro país, un presidente hace una visita al exterior, acompañado de una comitiva reducida cuyos nombres y cargos fueron debidamente publicados en la prensa. Atrás quedaron, aquellas extravagantes excursiones oficiales en las que los mandatarios dominicanos se acompañaban de decenas de miembros de los cuerpos de seguridad y de hasta medio centenar de invitados personales, cuyos pasajes y dietas corrían a cuenta del erario público dominicano.

Al trabajar con una pequeña delegación, el presidente Abinader no sólo ha demostrado su compromiso con la transparencia y la reducción del gasto público sino también que ha dado ejemplo de eficiencia, ya que con muy pocas personas, desarrolló con gran éxito una intensa agenda institucional, que además incluyó encuentros empresariales, políticos y con la comunidad dominicana en España, esta última toda una primicia en un viaje oficial.

Aunque el presidente permaneció en territorio español sólo tres días, con una agenda repleta de reuniones desde primera hora de la mañana hasta el toque de queda, a pocas horas de aterrizar en territorio español, y después de reunirse con el Ex-Presidente Felipe González, se trasladó a una actividad con una parte de nuestros dirigentes del PRM en Europa. En la reunión que organizamos con los miembros de mi partido, el presidente Luis Abinader nos instruyó a que nos convirtieramos en agentes de cambio, a ser creativos para hacer nuestros aportes en el gobierno y poder devolver la dignidad a los servidores públicos.

Uno de los primeros actos que quiso programar fue un encuentro con la diáspora. En esta actividad, la cual se extendió por más de tres horas, participaron desde trabajadoras domésticas hasta doctores. Contaron su historia de emigración, retos y logros al presidente, quien los animó a colaborar con el desarrollo integral de su país remitiendo ideas y proyectos que podrán gestionar desde la embajada. Este gesto no sólo pone en valor y dignifica la capacidad de los inmigrantes dominicanos, sino que es reflejo de uno los ejes de la política exterior del Gobierno de Cambio, priorizar y proteger a las dominicanas y dominicanos en el exterior.

Aunque el principal motivo de la visita del presidente a Europa fue su participación en la Cumbre Iberoamericana de Andorra, su parada en España fue sumamente fructífera. En materia económica, Abinader hizo gala de su magistral manejo de la Inteligencia Económica, promoviendo la captación de cuantiosas inversiones hacia nuestro país tras un encuentro con grandes empresarios españoles. Asimismo, durante su audiencia con el presidente Pedro Sánchez, impulsó y reforzó las relaciones económicas y comerciales entre los dos países, alentando la canalización de capital español hacia el turismo, y los sectores sanitario, manufacturero, educativo y de servicios. En temas bilaterales, firmó un memorándum de entendimiento que permitirá sistematizar los contactos políticos y el seguimiento de asuntos de interés común.

Me despedí del presidente antes de que partiera destino a Andorra para participar en la Cumbre Iberoamericana. Como todos, presencié su discurso en la televisión. Más allá de mi condición de político, como dominicano, me sentí orgulloso de ver a mi país en la mesa principal de la Cumbre, tan dignamente representado por nuestro presidente. Durante su discurso, hizo un llamamiento a la unidad internacional y a la adopción de un modelo de desarrollo social renovado para que los todos los países enfrenten, de forma más justa, la crisis sanitaria actual y otros retos como la redistribución de la riqueza, la lucha por los derechos humanos y la protección del medioambiente. Con este planteamiento tan oportuno y universal, y en vísperas de que la República Dominicana encabece la próxima Cumbre, Abinader se perfila como una de los grandes Estadistas de la región.

Al percatarme de que esto y más ocurrió en el transcurso de apenas cuatro días, no pude evitar pensar que si el presidente Abinader logró tanto en tan poco tiempo y en medio de una pandemia, lo que nos espera tras el restablecimiento de la normalidad, es muy grande. Al reflexionar sobre este viaje, sobre el futuro de nuestro partido, de nuestro país y hasta de la Región Iberoamericana, siento grandes esperanzas.

Antonio José Gómez Peña
Vice Presidente Internacional del PRM.
Barcelona.-

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