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En esta época pandémica se nos ha visibilizado la literatura, casi en penúltima instancia nos aferrarnos a libros, en  búsqueda solitaria o solidaria,  que nos ayudan  intercambiar  cuentos, poesía, ensayos históricos, religiosos, fábulas,  novelas clásicas y contemporáneas, una gama variable,  que no es posible anotar y tampoco es el motivo de estas líneas; quizás el común denominador sea la incertidumbre y  tener la certeza de nuestra fragilidad.  Nada somos y nos extinguimos al soplo del devenir…

Nadamos en la incertidumbre con el salvavidas de la literarura, que nos hace posible viajar a mundos tan parecidos a éste,  pero con otras vestiduras; y no es olvidar o escapar de esta realidad; al contrario nos ayuda a visualizar,  orienta y  calma.  Nunca la vida ha sido color rosa, y hasta éllas tienen espinas.

La literatura nos abre el pensamiento, la  conciencia reflexiva y a darnos cuenta que no somos los únicos, individuos u organismos, porque, nos hace comprender que somos parte del medio ambiente y que todos somos afectados, como ahora,  por el virus covid 19; además seamos honestos y  recordemos que  estas advertencias fueron  hechas por los científicos, (los  efectos del calentamiento global…)  las novelas de ciencia ficción o distópicas,  que fueron llevadas al cine;  pero, como nos creemos ’únicos e invencibles’…

La literatura como una madre o padre siempre espera al ‘hijo pródigo’, maravilla del amor incondicional, que nos salva.  En cada etapa de la vida conforma la personalidad y aún antes de nacer, los libros leídos por las gestantes (Lectura en vientre) ayudan a tener buena conexión psicoemocional (estímulos aplicados a futuras madres adolescentes con cuentos, poemas aprenden a  nombrar al bebe o beba).

La literatura nos da la posibilidad de  abrazar sentimientos positivos,  como, la solidaridad y compasión, y ahora sin poder tener contacto físico, podemos sin tapabocas ‘leernos’ los gestos y escuchar vía digital.  Hay programos dedicados a lecturas ‘Cuentos y poesía’ como la escenificación de obras teatrales que son narradas, las novelas por el  ‘telón cultural y  emisoras culturales o cualquier medio on line, que nos acompaña.  La voz humana encanta a los radioescuchas y es tan tierno, sublime, escuchar a los niños y niñas recitando, como a los jóvenes, adultos rapsodas y es imborrable las narraciones de nuestras abuelas. El asunto es escuchar nuestra voz interior y  la lectura silenciosa es un buen inicio, como lecturas en frío…

Aquí recordamos el aprendizaje de lecturas colectivas en la escuela donde las maestras nos dejaron su impronta amorosa  con cuentos mágicos y poemas cantados, para luego descubrir   la lectura,  al descifrar las letras y palabras con el  ‘’color de las vocales’’…cada quien puede hacer un a retrospección lectora…(grato recuerdo en los talleres de lecturas y creaación literaria).

En estos tiempos de pandemia nos acompaña la literatura en cualquier formato y evoca la imaginación creadora, casi una especie de ‘amor eterno’ o  fidelidad, nos esperan siempre los libros al darle vida y darnos en continua retroalimentación, un ritual al abrir la tapa, rozar y moldear las palabras, repetir sonidos que nos resuenan …

Nos amoldamos casi a los libros digitales, pero extrañamos el contacto, de sus hojas,  olores con matices que traen memorias, si es nuevo y usado, o extraviado; pienso en la arqueología de cada biblioteca, pero lo que más subyuga es la magia al  descubrir un libro,  que nunca había estado presente y de pronto se instala en una, cual hipnosis; también los libros on line los imagino en papiros desenrrollados lentamente, con códigos …la literatura es lúdica y nos inventamos identidades y personajes que nos atrapan y guindan casi  en la última página.

Siempre hay un hechizo, un secuestro adictivo, de seguir en búsquedas y despertares lentos o  la iluminación ‘eureka’.  solo sé quien la descubre, no la puede dejar, es un viaje de autoconocimiento interminable, olvido del tiempo y espacio, viaje cósmico, desdoblamientos         o extensiones del ser, que nos habla al corazón, mente y nos rehacen.La literatura nos sirve cual Lazarus, nos  resucita, concientiza al valor intrínseco y poder de la imaginación liberadora,

No es ningún endiosamiento ni creencia ingenua, esta creacón humana ha sido infravalorada y percibida como pérdida del tiempo o que es  hecha por seres improductivos.  Ese poder humano revive en pandemia para una posible trascendencia  o al menos depurar los demonios y poder ser una con la madre naturaleza(Pachamama) y se comprenda que la literatura no es solo para  los literatos,  es también de cada individuo, que acceda al encanto y goce con nuevas visiones y portales perceptivos: la literatura nos da la palanca de apoyo al Despertar en conexión intuitiva, íntima comunión corporal y emocional, porque sentimos y pensamos con algo más que el cuerpo y cerebro, el entendimiento espiritual, iluminacíon late en cada ser humano y todos podemos leer, leernos los gestos, los cuerpos, timbres de las voces y ese agregado que nos imanta es la literatura, esencia espiritual humana donada a quien la descubra: el mundo literario variopinto, es como ‘la vida misma’ nos gesta e insta a descifrar y quizás escribir ese Libro de vida, que nos aguarda y en pandemia necesitamos dar…

Habíamos señalado en párrafos anteriores, que la Literatura  nos ayuda a conocer los yoes que nos habitan, a dialogar, y a poder  resistir en estos tiempos difíciles al compartir inseguridades,   inseguridades y miedos atávicos y agregamos, que son fuentes energéticas y   revitalizan, son  ‘’vitaminas del alma’ (literatura dedicada a las personas deshauciadas).                                                                    La capacidad renacedora con la resiliencia lectora, sustenta y prepara para nuevas hecatombes;  no estoy hablando de terapias ansiolíticas adecuadas en pacientes, sino de fortificar el espíritu, una  prevención individual y familiar o comunitaria que el estado humanista debería tener en cuenta, porque la salud de la psiquis y el espiritu está mermada y nada sabemos de sus secuelas pandémicas. Así pues, mientras tengamos que contarnos algo la literatura cambiará sus formatos,  y seguiremos con la curiosidad lectora que está mas viva que nunca.                                                                                                                                                                                      Parto de la esperanza y  del buen porvenir y ese retorno de la quema de libros, fascimos están  como ‘’caimán de pozo’’ pero la vía on line democratizó la comunicación o el librepensamiento y la literatura está ganando espacios y nos queda hurgar en las redes, sin  ser atrapadas y el amor nos eleva y aferramos a ‘’los cuentos de la abuela’’; arden por retornar, como la pelicula de Ray Bradbury Farenheit 451 o quema de libros. Renacen editoriales pequeñas y más Literatura con nuevos lectores y lectoras, escritores como sorgo y eso es bien que algo queda con el tiempo o destiempo.  En un  juego de barajas, quizás todo cambie o  quizás sean lecturas telepaticas …nada sabemos, ‘’ solo sé que nada se’’ (Sócrates).

                   Escritora: Ana Anka

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