Cambios culturales

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Como se dice coloquialmente, ‘’Llueve sobre mojado´´, y  no nos cansaremos de repetir que necesitamos reflexionar, entender y accionar los cambios culturales de fondo y forma, pues ahora con la pandemia Todo se ha visibilizado y muchos se hacen ‘‘los sordos y ciegos´’: la resistencia al cambio es y ha sido la piedra neural en el proceso de adaptación.

Somos hijos e hijas del tiempo y espacio histórico y casi siempre nos creemos ser únicos y especiales.  No entendemos que las necesidades básicas es común a la especie y el individuo u organismo afectado es quien  le imprime sus matices sensoperceptivos y emocionles. Al estar en contacto con la naturaleza y grupos sociales producimos Cultura con las  diversidades propias de cada país o continente.                                                                                                                                    Los pueblos colonizados nos hemos independizado de gobiernos y reinados tiránicos,  para luego, repetir sojuzgamientos  o caudillismos contra los pueblos que acompañaron, ahora estan casi, que implosionan; ya casi eran  demodé las políticas de izquierda y derecha o la tercera vía, porque,  resurgían otros aires con las voces eternamente marginadas, siendo el punto de lanza las marchas …ahora con la pandemia, con el miedo a morir, las diferencias de clases sociales se abismaron, y especialmente en América Latina, se extremaron la mendicidad,  pobreza, esclavitud y abuso infantil; así mismo se afectaron los grupos culturales que dependían del poder político (típico camaleonismo) que sin críticas aplauden a sus mentores, cual   garrapatas parasitan  al estado y no se cansan en sus autopromociones.

Algunos de esos grupos, fueron  en principio  constestarios, pero,   se atornillaron ‘enchufaron’ al poder cultural y se plenaron de narcisismo y yoismo,  con cargos oficiales, publicaciones, ministerios y embajadas en fin ‘las mil y una prebendas’ (desde principiantes con  talleres literarios que  bañados por el aura y divismo de sus oficiantes,   se mimetizan con  la élite cultural…) y como los ‘’deseos no empreñan’’ deshicieron leyes y las  acomodaron a su beneficio personal con sus  ‘amiguismos’, a quienes  les perdonan ‘todo’.                                                Nos preguntamos,  si alguna vez midieron las consecuencias de sus actos  o se han arrepentido de sus acciones, o tal vez ni siquiera la han procesado,  o sí  sabían del daño cultural, moral y espiritual a toda la generación o generaciones, pues cada artista de ese tenor, sabe y conoce su precio. Décadas de corrupciones culturales  se recliclan en más caudillos culturales y tambíen,  crecen personas más  críticas,  que nunca han sido de bandos políticos ni culturales y se han nucleado en grupos culturales divergentes u ótros se alejaron cansados de la maquinaria fagocitaria del tejemaneje: los amigos de sus amigos si tienen derechos,  las ótras y otros son extraterrestres…

La conchupancia cultural y ‘las vacas sagradas’ nadan en ‘elefantes blancos’, en  reinos que se han construídos para justificar presupuestos  y casi la  mayoría se han ‘’olvidado’’ y creen  que,  instruyen , educan  al pueblo o como dicen sin vergüenza o ignorancia (esa disosciación de pueblo y cultura nos cosifica) ’’les llevamos cultura’’ o peor,  las musas y musos no son del pueblo ( así es comprensible este proceso colonizador, el clasismo, racismo, vergüenza étnica, y todos los ismos…) , porque lo popular sigue dando escozor,’’ piquiña’’;  recordemos,  antes de la pandemia estaban de  moda:  ser kitsch, popular,  negro, gay, narco, adicto, indio, hasta el ser  minimalista, académico y amante del el cánon cultural …como el histrionismo bacanal de poetas mayores y menores,  musas y poetas poseídos, endiosados por mujeres y hombres, con musas mudas y  adoradas.

Todavía, a las mujeres poetas se les denomina poetisas o poeticas, dicho con sorna y casi  están a  la sombra de los supuestos poetas mayores (una digresión , claro que son mayores en edad, porque,  poquisimos son  poetas, y  mas bien son  poetrastos, sin ética ni moral que han vivido y viven  del poder político;  da grima la amnesia oficial  ligada con la corrupción porque borran  sus fechorías, y  son tan  iguales a los empresarios que se les condonan las deudas, ¿ y a quiénes condenan y cuáles  las secuelas de ese  ‘’borrón y cuenta nueva’?

Ojalá que la pandemia les abra el entendimiento, porque notamos a muchos con  amnesia y quieren aparentar en las redes honestidad, ética con una desmemoria que incitan a revisar y crear crónicas culturales, cuando vía whatsapp nos conectamos a reflexionar por la situación del cáncer cultural con sus ‘santones’.

La inercia cultural con las mismas figuras esá a punto de colapsar, mientras la periferia, las provincias o estados, hilamos otros despertares y los reconocemos, hemos aprendido y  somos menos ingenuos.

No es sólo reconocer la corrupción moral y ética de los aparatos del estado, la  bucrocacia; es  reconstruir el futuro inmediato con retrospectivas del accionar cultural, de los diferentes  grupos artísticos, plantear y realizar evaluaciones holísticas y  descarnadas evaluaciones personales honestas en retrospectiva nos ayudarán a darnos cuenta de las equivocaciones cometidas y del daño causado.  En estos tiempos de Cambios, la Cultura no está ajena y necesitamos reconstruirnos con proyectos inclusivos en  las redes y libros digitales, y por supuesto con las personas, a quienes si les gusta escuchar poesía y cuentos, porque se justificaba, cuando se podía realizar recitales la poca o nula afluencia, ‘’al pueblo no le gusta la poesía’’ y daba pena vernos los invitados del gremio…

Es posible arrancar  con  ideales prospectivos posibles,  y darnos valor, con proyectos sustentables e inclusivos, la creatividad del pueblo está y vive en nosotros con sus potencialidades y ardorosa resistencia cultural; ya que  hoy, estamos aporreados, y nos  necesitamos. El trabajo y gestión cultural  nos parece mas formativo que  las’’catarsis literarias’’ que les ayudan a los autodenominados escritores o poetas.  Nosotros preferimos el trabajo cultural de la promoción de libros y lectura de todo tipos  y la  creación literaria en las escuelas, psiquiátricos, hospitales, bibliotecas, geriátricos, parques, con autores y autoras desconocidos, invisibilizados, con jóvenes escritores emergentes con trabajos sostenidos …les cuento una anécdota de una señora de casi 90 años con su hermana, que me conmovieron en un geriático,  al mostar su  diario, con una caligragía magistral, con anécdotas, recetas de cocina, oraciones, canciones, dibujos, poemas, cuentos, historias, chistes… un registro de su vida en cuadernos bien conservados .   ¿Qué les pueden interesar a los escritores consagrados, una adulta anónima, sin  pedigrí, clase u origen del apellido, alcurnia, porque esas necedades aún les interesan a la élite cultural,  a   esos escritores les publican de todo,  hasta el modo de caminar o pesadillas gastronómicas…  Con  la pandemia se han nucleado y creen tener a Dios agarrado,  pero también ‘quedaron desnudos cual emperador’, y  los marginales,  seguimos escribiendo, porque la  soledad nos nutre con las experiencias compartidas antes de la pandemia;  las francachelas o divismos las conocimos y disfrutamos, pero nada de productivo se teje con los derroches y preferimos estar ajenos al  poder central cultural. Deseamos retomar los talleres en vivo, aunque  en vía digital desarrollamos  algunos talleres literarios,  al podcast, en radios digitales; recordemos que el acceso al internet es aún limitado y es poca en los barrios,  periferias y provincias,  a la larga la brecha cultural crecerá y seremos pocos con acceso al libro…                                                                                                                                          En esta nueva realidad todo cambió: necesitamos en el área cultural nuevas políticas culturales y protección social a los artistas o el medioevo cultural nos llevará a la prehistoria.  Cada ser humano tiene su libro, que no lo ha empezado a registrar, y les  recomendamos anotar su ‘libro de vida’ para estar conscientes de su gran riqueza espiritual y creativa. Otr experiencia súper nutritiva para el alma: Al inicio del año en los talleres literarios  de la Universidad UDO, teníamos por disciplina, escribir  cada día,  ya sea un pensamiento, anécdota, cuento, poema, reflexión  o pintar, sea cualquier manifestación y al finalizar el año  compartíamos esas experiencias, que nos transformaba y creaba nexos sensibles, humanos y era una emoción indecible…   estamos en el primer trimestre del año y les invito a  escribir su  libro de vida en  en pandemia.

Escrito por Ana Anka 

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