Tejidos sociales: amores

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Por Ana Anka

Las interacciones sociales constituyen los tejidos sociales, sean éstos micros o macros, nos dinamizan y vamos en ese proceso recreándonos. Somos esas interacciones dinámicas que están reflejadas en el medio ambiente; somos un organismo vivo más en la cadena holística y no esas falsas creencias de autonomía, libertad y de solo amor al logos… más bien estamos condicionados y alienados por las propagandas consumistas, predadoras del sistema capitalista.

El sistema patriarcal imperante demanda acciones agresivas y de competencias, donde el individuo demarca su territorio ‘ganado’ y las acciones cooperativas y solidarias son minimizadas o invisibilizdas.

Se privilegia al individuo por sus logros y casi nunca al equipo, ese telón de fondo, psicoemocional está oculto. Los tejidos sociales se alimentan de diversas formas y crecen en pequeños grupos e incluso un individuo que se aisla físicamente, vive de sus recuerdos y aprendizajes. Somos productos biológicos y culturales en continua interdependencia ambiental.

Nuestra existencia efímera se hace más evidente cuando somos golpeados por las tragedias y se destaca el valor de grupo o equipo solidarios al ser azotados por huracanes, deslaves, terremotos o actualmente por la pandemia. Los equipos médicos y los científicos hacen llave tras el covid 19. Los hogares resisten al compartir el amor en familia, labores antes ignoradas reflotan, como: los oficios de los cuidadores del aseo ambiental y recolección de basura, de las voluntarias de los hospitales y cárceles; las abuelas retoman importancia y las actividades culturales.

El amor y valores humanos que estaban anestesiados retornan y cuan admirable es la reserva moral y espiritual que se manifiestan en estas circunstancias. En el área literaria se ha retomado la lectura por diferentes medios, ya sean por libros físicos o digitales y las lecturas en grupos, como la transmisión de las obras clásicas, obras teatrales, musicales, óperas…

Estas acciones se dan en el plano micro, pequeño, como por ejemplo cuando un grupo de abuelas jubiladas narran cuentos a los niños, o un grupo de psicólogas voluntarias narran cuentos y leen poesía a las residentes de centros geriátricos, o un padre futbolista entrena con niños, o les enseñan a tocar instrumentos musicales, recetas de comidas, dan charlas y conversatorios ante desastres ambientales, u organizaciones comunales para la defensa de la tierra, el agua, los animales, los derechos humanos, maltrato y violencia infantil …

En nuestras interacciones cotidianas estamos en esa doble vía del dar y recibir, lo que pasa como son mínimas ni notorias ‘creemos que no hacemos nada’ y suscede que, estamos condicionados al eventismo, a esa propaganda destellante que opaca esa laboriosidad cotidiana. Somos esa gotita de agua que va horadando la roca o esas madres y padres en la práctica del cuido y la crianza: un ritual maravilloso que solo se ‘festeja’ en el día de las madres y no se les honran todos los días a las madres y padres: pilares fundamentales de lo micro de cada hogar, grupo social. Así, se repiten con todos esos días festivos, y el de del día del amor y la amistad, es tan comercializado en el mundo.

De acuerdo al Mundo griego, el Amor se clasifica en Erótico, Philia, Ágape y Storgé y el más conocido y consumido es el amor carnal y pasional de las parejas, el deseo erótico. Casi muy poco se conoce de la historia de San Valentín (patrono asesinado por casar a las parejas, en tiempos del cristianismo, del emperador Constantino). Del amor philia es el valorar y admirar en la pareja con el respeto y afecto, ser compañeros y cooperar mutuamente. El tercero es compasivo, espiritual y desinteresado, se ama porque Es y cuida su bienestar y felicidad, y nos sacrificamos por amor( le deseamos el bien a la pareja, al hijo o hija descarriado) y el último es Storgé, que es una especie de amor entre los miembros del grupo familiar o de amigos, es la forma de amor que busca el Compromiso, Lealtad, basado en el cariño, interés común o amistad. Así, pues los amores en las interacciones sociales permutan y nos mantienen en la dinámica de la vida y en estos tiempos rescatamos el amor de soñar y ‘’el poder creador del pueblo’’ (Aquiles Nazoa)

Escritora Ana Anka.

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