Los Ecocidios acuíferos, legislación ambiental y recomendaciones

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Pedro Nicolas Jimenez Suero

Por Pedro Nicolás Jiménez Suero

Estudios recientes advierten que, en un futuro no muy lejano, la población dominicana sufriría extrema escasez de agua, a causa de la depredación de bosques en zonas altas donde nacen todas las fuentes acuíferas, lo que indica que cada segundo cuenta en la ingente tarea que constantemente realizan instituciones como la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, así como  personalidades como mi querido Eleuterio Martínez, Euren Cuevas, entre otros ambientalistas para defender y preservar el medio ambiente y los recursos naturales.

Cuando por conocimiento directo o mediante denuncias, nos percatamos de que los  Ríos o humedales se encuentran siendo objetos de tala de árboles, construcción de casas o casuchas, extracción de materiales, ya sean de piedras, arenas etc., debemos acudir de inmediato a las Procuradurías para la Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, a las oficinas donde tenga presencia el Ministerio de Medio Ambiente, a las Procuradurías Fiscales, Fiscalizadores, Alcaldes Pedáneos o ante cualquier otra autoridad de la localidad, y demandar de ellas que se lleven a efecto todas diligencias pertinentes, a fin de encausar a quienes hayan vulnerado esos recursos que son de todos, pero que sin embargo, los particulares no tienen derecho a resquebrajarlo o dañarlos en detrimento de los demás conciudadanos y de ellos mismos.

Exigir de las autoridades la preservación y protección del medio ambiente, y en este caso de los recursos hídricos, es una acción que se encuentra amparada en el principio de participación activa a que tiene derecho el ciudadano más humilde de la sociedad, y que además está contenido en el artículo 15 de la Constitución de la Republica dominicana.

En una ocasión, tuvimos el honor de participar, junto a otros actores del sistema de justicia del país, de un taller sobre Derecho Penal Ambiental, impartido por la Escuela Nacional de la Magistratura, y una de las prácticas in sito, nos permitió ver de cerca, algo tan impactante que aún se nos hace imposible describir con palabras.

Fue un sentir que caló tanto en nuestro corazón, que todavía no alcanzamos a comprender cómo se puede llegar a un sueño tan profundo de la conciencia, que nos  lleve al extremo de auto colocarnos muros o barreras que nos obstaculicen  ver algo tan obvio como es el grave riesgo que corremos cuando deliberadamente y sin miramientos contaminamos las aguas de nuestros ríos, y ejercemos acciones que con el tiempo lo único que lograremos será disminuir la posibilidad de supervivencia en nuestro planeta, con la desertificación que sería la consecuencia final de tan burdas acciones.

Durante esa práctica, en donde nos acompañaron técnicos biólogos e ingenieros industriales calificados del Ministerio de Medio Ambiente, tuvo lugar en el Río Ozama, específicamente en el área del Puerto de San Souci.

Allí, vivimos la experiencia y observamos diferentes fenómenos naturales y no naturales, que en los siguientes parágrafos nos permitimos compartir con nuestros lectores. Veamos:

A pocos metros del Puerto de San Souci, pudimos observar un color marrón en las orillas del agua del Mar, que despertó nuestra curiosidad, por lo que preguntamos a los técnicos, cuál era la causa originadora de ese color, a lo que nos respondieron que se debe a la gran cantidad de sólidos disueltos provocados por las lluvias, que son arrastradas por las correntías de aguas. Que los sólidos evitan la penetración de la luz solar al mar lo que provoca la falta de oxigeno a las especies. No hay que ser un científico de la nasa para llegar a la conclusión de que estamos ante un fenómeno propio de la naturaleza.

Al llegar al mismo Puente flotante, esos técnicos nos manifestaron, que en varias ocasiones han llegado denuncias hasta el Ministerio de Medio Ambiente, de que en el Río Ozama, en las inmediaciones del mismo Puente flotante, hay peces muertos, y cuando se han trasladado a realizar las experticias de rigor, se han arrojado los resultados siguientes: Que algunas veces la causa de muerte de los peces se debe al cambio brusco de salinidad que reciben los peces cuando las aguas del mar se juntan con las aguas del Río Ozama, pero que en otras ocasiones los peces mueren a consecuencia del alto grado de contaminación que producen los vertidos de aguas residuales, sólidos y líquidos, tanto por parte las industrias de la parte alta como de los asentamientos humanos que viven en condiciones “infrahumanas en las orillas del susodicho cuerpo hídrico.

Los tipos de contaminación que observamos, durante nuestro recorrido en lancha, así como sus respectivos daños al medio ambiente y los ecosistemas, fueron los siguientes:

  1. Contaminación por desechos sólidos y líquidos, provenientes de asentamientos humanos e industriales no tratadas; eso provoca la muerte de especies.
  2. Contaminación por vertido de aguas residuales no tratadas, provenientes de asentamientos humanos, que llegan al Río Ozama, de manera directa, ya que a las orillas hay personas que tienen casuchas con letrinas directamente conectadas al Río y hasta cerdos amarrados en las casuchas que suelen tener un poco de patio. Esto produce también muerte de las especies incluyendo los peces que, al ser consumidos por las personas, les producen enfermedades cutáneas y de otro tipo.
  3. Contaminación del suelo y el subsuelo, ya que hay un cambio de uso de suelo por parte de los habitantes de las orillas del Río. Esto ocasiona un daño ambiental, significativo.
  4. Contaminación por deforestación, debido a que las personas que viven ahí constantemente deterioran la flora de las orillas del Río, que provoca la erosión del suelo, tanto por la actividad humana de ellos, ya que hasta pescan y tienen yolas, como por la lluvia que, al caer, el suelo no las soporta y la tierra va al Río. Esto contamina enormemente ya que produce alteración y daño a los ecosistemas de ese lugar.
  5. Contaminación por vertidos oleosos, esto se debe a que las embarcaciones, tanto la draga, como las otras que están varadas, así como las que constantemente llegan, lanzan aceite al Río, producto de sus actividades; también cerca del Río se pueden observar unos tanques de almacenamiento de Full Oil, esos son aceites que utiliza una planta generadora de energía eléctrica que funciona a la orilla del Río. Esto es fatal para las especies que viven allí.
  6. Contaminación por calentamiento de las aguas; ya que la empresa que mencionamos en el parágrafo anterior usa un sistema de enfriamiento utilizando las aguas del Río y al recibir las aguas una temperatura por encima de lo normal esto daña los ecosistemas del cuerpo hídrico.
  7. Contaminación Natural producto del alto índice de salinidad al juntarse las aguas del mar con las del Río, produce muerte de los peces y demás especies que a veces no las soportan.

Durante el recorrido, identificamos varios ilícitos ambientales provocados por las personas responsables, por lo que se pueden emprender acciones legales contra quienes constantemente, se están dedicando a dañar un ecosistema de esta naturaleza que como sabemos es un bien colectivo.

Los ilícitos ambientales provocados por la acción del hombre en el caso de la especie son: las descargas al Río de desechos sólidos y líquidos, tanto residuales por asentamientos humanos como por industrias, que no tratan las aguas que van a verter al Río, el calentamiento de las aguas por uso del sistema de enfriamiento, el vertido oleoso, la deforestación en que incurren de la cuenca del Río que provoca la erosión al llover y por actividades humanas, como la pesca por ejemplo; por tanto, violan los artículos 14, 15, 16, 17, 66 y 67 de la Constitución de la República Dominicana; el 154 de la Ley No. 42-01, Sobre Ley General de Salud, los artículos 106, 107, 108, 147, 174, 175.1 de la Ley 64-00, sobre Medio Ambiente y los Recursos Naturales; la Norma Ambiental sobre calidad de Aguas Subterráneas y Descarga al Subsuelo.

Las acciones legales que pueden interponerse son: 1) la puesta en mora a las empresas de corregir el lanzamiento de vertidos tanto líquido como sólido, sin tratarlos debidamente, haciéndole la exigencia de instalación de plantas de tratamiento; 2) Intimación a desalojo voluntario por parte de las personas que viven en las cuencas del Río, y en caso de que no obtemperen proceder a imponer medidas cautelares, tanto a unos como a otros; y si fuere necesario someter a la acción judicial a los habitantes de las riveras del Río como a los empresarios y a las empresas o industrias que están ocasionando los daños ambientales; 3) Cualquier ciudadano, ya sea dominicano o extranjero puede interponer una acción de amparo, ya que se trata de un derecho fundamental el que está siendo afectado que es el derecho a la salud, y nuestra Carta Magna, garantiza la efectividad de los derechos fundamentales, a través de los mecanismos de tutela y protección, que ofrecen a la persona la posibilidad de obtener la satisfacción de sus derechos, frente a los sujetos obligados o deudores de los mismos. Los derechos fundamentales vinculan a todos los poderes públicos, los cuales deben garantizar su efectividad en los términos establecidos por la presente Constitución y por la ley.”.

Nuestra impresión es que este Río, por su ubicación ha sido objeto de contaminación a un nivel catastrófico, y que esa contaminación llega a él fundamentalmente por tres vías que son: a) por parte de las industrias, tanto cercanas como las menos cercanas, ya que, por las cañadas y sistemas de alcantarillado, así como por las correntías llegan los vertidos al Río. Esto se debe al no tratamiento debido de esos desechos líquidos y sólidos, previo a que llegue al referido cuerpo hibrido.

Por parte de los asentamientos humanos, son inmediatamente complejos, ya que se trata de un problema te tipo socio político y porque no de corte económico, pero que se podría resolver, con la voluntad política de los gobernantes, haciendo proyectos habitacionales para evacuar esas personas que viven en condiciones infrahumanas y que se han convertido en asiduos contaminadores.

Sobre la causa de contaminación por fenómenos naturales, en lo que respecta al encuentro de las aguas del mar con las del Río, al crearse el cambio brusco de temperatura y el alto índice de salinidad que mata a las especies, así como también las lilas o algas marinas que cuando mueren por su alto índice de nutrientes convierten en más pesados los hidrógenos y también afecta las especies; debemos decir, que por ser este un proceso natural, la naturaleza compensa o equilibra, porque obra de Dios es perfecta.

Con esta narración de nuestra experiencia durante el recorrido del Rio Ozama, procuramos concienciar a la ciudadanía, acerca de la importancia de cuidar nuestros recursos naturales, así como también del derecho que tienen de exigir a las autoridades la preservación y protección de nuestros recursos, sobre todo señalando las consecuencias funestas de continuar inobservando los principios de Precaución y Prevención que rige nuestra legislación ambiental que de una u otra forma nos convierte si no en actores, al menos en cómplices de los Ecocidios Acuíferos y más temprano que tarde tendremos que rendir cuenta ante la Ley Divina.

Dios les guarde.

 

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