Tatico Henríquez y el doble sentido

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Por: William Y. Estévez P.

El doble sentido es un recurso muy empleado en nuestra música, de hecho, están bien registrados en la memoria de los dominicanos los versos de Juan Luis Guerra en la canción «Burbujas de amor»: «Quisiera ser un pez/ para tocar mi nariz en tu pecera/ y hacer burbujas de amor/por donde quiera/ ¡oh! pasar la noche en vela/ mojado en ti».

Las letras del tema antes mencionado aluden a un encuentro pasional, pero narrado con imágenes sutiles que lo dotan de una estética fuera de lo común.

Hay que advertir, que el doble sentido es un recurso literario en el que una expresión puede ser entendida de dos maneras: con su significado literal o con un significado implícito. En ese sentido el lector u oyente puede interpretar lo que crea de lo que lee o escucha. Ahora bien, el autor casi siempre influye sugiriendo una interpretación, de ahí que los espectadores tiendan a decantarse por la idea implícita, que en muchas canciones alude a la práctica sexual.

Debo aclarar, para evitar confusión, que existe una marcada diferencia entre los merengues y las bachatas de doble sentido, y los temas de algunos intérpretes urbanos los cuales suelen ser explícitos y extremadamente vulgares. Muchos urbanos demuestran falta de creatividad artística al ser bastante crudos en esa materia, ejemplo de ello son los llamados «traperos», denominados así por cultivar el «trap», subgénero de la música urbana caracterizado por el empleo de palabras que expresan violencia y sexualidad explícita.

Hecha esta aclaración, pasamos al tema que nos ocupa: el doble sentido en los merengues de Tatico Henríquez.

Los dominicanos por razones culturales e idiosincráticas solemos presumir nuestro desempeño sexual; muchos compositores e intérpretes musicales, conocedores de esta realidad, y buscando conectar con el pueblo, alimentan sus canciones con el doble sentido que surge de la jerga sexual criolla. En el numen del afamado merenguero típico Tatico Henríquez encontramos una amplia muestra de ello.

En el tema «El rian» figura un estribillo que dice: «Con la juventud/ lo viejo no van/ por el refrancito/ de que ya no rian».

De manera jocosa, estos versos señalan la burla que recibían los hombres mayores por parte de la juventud, aludiendo a que no resolvían sexualmente. Pero los viejos no estaban de acuerdo con esa acusación. Tatico se coloca de parte de ellos, y más adelante dirá: «Si acaso me acusan/ le digo una cosa/ que yo le hago swing mamá/ y a cualquier pelota». El tema es una defensa en contra del lesivo refrán.

En «Detrás de la maya» encontramos los siguientes versos: «Oye muñequita linda/ empretame tu reloj/ que son la doce e’la noche/ y el mío se me paró». No es necesaria la aclaración.

En este periplo musical seguimos con el tema «Sacando la yuca», cuyo estribillo nos dice: «A mí me encanta/ y a ella le gusta/ por la mañana/ sacar la yuca». El autor está insinuando el acto sexual que algunas parejas llaman «el mañanero», porque como ya habíamos dicho, la idea del doble sentido es sugerir, estimular la imaginación del espectador, para que este relacione el concepto implícito en las letras con la práctica sexual, en este caso. De esta manera el autor le imprime gracia y jocosidad a sus temas para ser mejor asimilados por el público.

«La cuestión» es otro tema sugerente, evoca a un hombre enamorado, deseoso de tener la mujer que al parecer varias veces le ha negado el almíbar sexual. La frase «Consígueme la cuetión» permea el tema desde el inicio hasta el final, una franca alusión al deseo del hombre de estar con esa mujer que lo tiene prendido. Casi al final de esta composición, con su marcado regionalismo cibaeño, Tatico reitera la misma idea y nos canta: «Tú sabe que me ofendite/ y ahora pide peidón/ sabiendo que no quisite/ conseguirme la cuetión».

Otros temas con doble sentido interpretados por Tatico Henríquez son: «Pájaro pelú», «Con la base llena», «La mamajuana», «La pejiguera», entre otros.

Podría escribirse un ensayo antropológico de la cultura dominicana partiendo de la música, que como elemento artístico-estético es una rica fuente de investigación para comprender a los sujetos en las distintas etapas de la sociedad, tomando en cuenta sus intereses sociales, lenguaje, comportamientos, actitudes, tabúes, creencias, y por supuesto, la concepción de la sexualidad, entre otras tantas variables, no menos importantes. La música de Tatico Henríquez aporta bastante al estudio de la dominicanidad.

El autor es : Educador Reside en Santiago Rodríguez.

 

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