Tiempo de volver a nacer

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Por: Lucy Angélica García Chica

Para crecer ha sido necesario haber nacido primero, cuánta alegría nos causa el nacimiento de un bebé, de un amor, de un proyecto, de una nueva visión de la vida, etc. Muchos son los factores que van a a ser importantes para su crecimiento y desarrollo, y deben darse las circunstancias adecuadas para que en cualquiera de los casos se logre crecer armoniosamente.

Para quienes ya estamos en este plano físico, atravesamos un proceso de crecimiento individual como seres humanos, atrás quedó esa primera etapa de desarrollo donde la prioridad era satisfacer nuestras necesidades primarias, como: comer, dormir, satisfacción sexual, etc. y también esa otra fase donde queremos logros personales; profesión, economía, matrimonio, hijos, Etc.

Cuando fuimos creados nuestro perfecto hacedor tuvo tanto cuidado, es posible que mientras meditaba en nuestra composición espiritual puso su esencia en cada alma y de ahí nació en su pensamiento dejarnos el gran precepto, “Ama a tu prójimo como a tí mismo ” pues obviamente somos UNO con él, éste es el gran desafío de la humanidad y del cual no estamos conscientes todavía, y digo, ” todavía” porque mientras tengamos vida, tenemos esperanza de renacer, de elevar nuestra conciencia y proyectar con nuestros actos su esencia divina ante el mundo.

En este tiempo de NAVIDAD, debemos meditar en aquel niño pobre que nació en un pesebre, creció y se convirtió en un gran Maestro de enseñanza espiritual para que quienes le escucharan buscaran la transformación de sus vidas a través de los tiempos.

La humanidad entera esta sedienta de verdad y de amor, porque cada ser humano sabe en sus profundidades que es lo único que puede derribar los muros de la ambición de quienes persiguen poder, de la desidia de quienes pueden hacer algo por los más vulnerables y no lo hacen.

Solo el amor y la compasión puede hacer posible el compartir, lo cual creará espacio para más abundancia en la vida de quienes la practican y la recompensa será ver a los más desposeidos con una mirada brillante de esperanza.

Sólo el amor puro, sanador, transformador y revolucionario debe predominar en nuestras vidas.

” TIEMPO DE VERDAD Y DE AMOR “