A la calle del Rey del Merengue le hace falta su nombre

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Joseito Mateo, Rey del Merengue

Por Juan Cruz Triffolio

 Nos informa con amargura el apreciado amigo, Alexis Beltré, presidente de la Asociación de Cronistas de Arte, Inc. –ACROARTE-, que a pesar de la aprobación en el senado de la República para que la calle corta y angosta denominada Baní, en la urbanización Tropical, en el Distrito Nacional, fuera rotulada con el hombre de Joseito Mateo, en honor a nuestro eterno Rey del Merengue, parece que tan loable iniciativa ha quedado en el baúl del olvido.

Juan Cruz Triffolio

Se recuerda que el Proyecto de Ley fue introducido al Congreso Nacional, en el 2018, por el entonces senador de la provincia Elías Piña, Adriano Sánchez Roa y el otrora presidente de la Cámara Alta, Reinado Pared Pérez, recibiendo la aprobación inmediata de los legisladores presentes.

En la misma pieza legislativa también se ordena colocar una tarja, al frente del local donde durante un considerable tiempo funcionó El Patio de Joseito Mateo, con la inscripción de los principales datos biográficos del destacado artista dominicano.

Sin que se explicaran las razones, hasta el momento, la rotulación de la referida vía, responsabilidad que recae en las autoridades del cabildo capitalina, no ha sido posible y por tanto, la calle en cuestión continúa denominándose con el nombre original.

Algo similar también ha ocurrido con la tarja con los datos de vida del popular cantante, quien falleciera el 1 de junio del 2018, a consecuencia de una leucemia, luego de 98 años de pura música, ritmo y sabor, en un paseo por la vida lleno de reconocimientos, trabajos y muchos sacrificios.

Como única referencia del Rey del Merengue apenas se observa, en la pared frontal del mencionado centro de diversión administrado por Joseito Mateo, un letrero que destaca: El Patio.

De igual modo, existen algunos grabados de tambora, güira, maracas, saxo y acordeón que hacen evocar al dinámico y extrovertido merenguero, quien siempre resaltaba que el merengue de auténtico sabor dominicano salía de las entrañas de un Pericombo.

Se recuerda que el expresivo Diablo Mateo, como artísticamente también se le llamaba, defendía con gran acentuación que la música bailable, insignia del pueblo dominicano, para expresar su intensidad y motivara su disfrute en salón de cualquier fiesta, debía surgir de un conjunto donde existiera un sincretismo entre los instrumentos típicos del Perico Ripiao y la orquesta tradicional.

Vale decir que en el legendario Patio de Joseito, cada fin de semana, se daban cita los amantes del merengue vocalizado de manera singular por el también denominado Negrito del Batey, representando los diversos sectores sociales de Santo Domingo, destacándose entre ellos, sus inseparables amigos Camboy Estévez, Rafael Corporán de los Santos y el renombrado compositor, don Luis Kalaff.

La ordenanza legislativa que motiva estos párrafos establece de forma precisa que, la hoy calle Bani, del otrora sector conocido como Banilejos Ausentes, desde la calle Sexta hasta la Autopista 30 de Mayo,  debe ser rotulada por la Alcaldía de Santo Domingo, con el nombre de Joseito Mateo, El Rey del Merengue.

Ojala que este merecido y por tanto, ovacionado reconocimiento al Diablo Mateo con apellido de apóstol, el merenguero de siempre, con talento para trascender vocalizando con brillantez diversos géneros musicales, no tarde más tiempo en ser una realidad, como expresión de justicia, admiración y respeto eterno, a un dominicano que con inmenso orgullo logró resaltar los encantos, la alegría, la hospitalidad y la dignidad quienes conforman la patria de Duarte.

Una vez cumplido con ese deber colectivo, prudente sería que algunos de los representativos de las instituciones vinculadas al arte y la cultura nacional procedieran a transformar el hoy olvidado Patio de Joseito, en un centro de formación de nuevos instrumentistas y cantantes, tal y como lo deseó y expresó siempre el inquieto y exquisito intérprete de La Chiva Blanca, El Merengón y Chiquito pero Tupio, entre otros éxitos musicales.

Definitivamente, El Rey del Merengue, gratamente recordado por y para siempre, merece de eso y mucho más… No hay dudas..!!