Renació después de veinte años de silencio

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Fabio Mendoza Obando

Por Fabio Mendoza Obando

La noticia que María comunicó a  la familia aquella noche, tomó por sorpresa a todos los que se habían reunido, justo para eso sin darse cuenta, ellos ni tan siquiera se imaginaban que la menor de las integrantes de cinco hermanas mujeres haya tomado la decisión repentina de contraer matrimonio demasiado rápido  aun sabiendo que estaba apenas  conociendo a su prometido. Estaba terminando la secundaria, y después de graduarse y las fiestas de navidad y año nuevo, tenían previsto celebrar el acto de enlace matrimonial, lo que sería una ceremonia sencilla y de poco presupuesto, tal a como lo habían planeado ambos contrayentes.

Los papás de María se oponían a que diera ese paso en su vida siendo una chica muy joven, tenía toda un futuro por delante  y le sugirieron que terminara la universidad y después formara su familia. Al cumplir los dieciséis años ya siendo mayor de edad, ellos le aconsejaron en todo momento que lo considerara y trataron en todo lo posible de persuadirle y hacerle desistir de la idea del matrimonio, todo el esfuerzo se fue al vacío sin poder lograr detenerla a que no lo hiciera.

María era el orgullo de sus padres y la familia. Desde muy pequeña dio a conocer sus virtudes de ser una excelente hija, responsable, respetuosa y ordenada en casa, no le gustaba salir a ningún tipo de fiesta, el hogar para ella era sagrado y de intrínseca responsabilidad. Era el centro de atención en el Instituto de secundaria  por su deslumbrante inteligencia y belleza, siempre fue la primera en clase, le gustaba leer y recitar poemas de Sor Inés de la Cruz. Los padres no tenían queja de ella, había motivos para elogiarla.

Lo que nunca entendieron fue porque estaba tan empecinada en casarse si no fue de andar con chicos de su edad, porque estaba dedicada a los estudios, su prometido fue el primer novio y fue  a quien le dio el sí para que la llevara al altar. La felicidad de ella era la de su familia, todo fue demasiado pronto, el matrimonio se consumó tal a como lo tenían acordado desde hacía más de un año.

En dos años habían procreado ya a sus dos y únicos hijos. María se convirtió en una mujer diferente, era reservada para hablar, no hablaba nada de sus problemas, aunque en la calle se rumoraba que estaba siendo maltratada tanto físico como psicológicamente por el marido. Cuando se le preguntaba algo al respecto, ella  evadía tajantemente tal aseveración, también lo hacía el marido. El interés de la familia era ayudarle a buscar ayuda. El tiempo fue pasando y a la par una estela de silencio se apoderó de ella, aprendiendo a vivir de esa forma.

Pasaron veinte años y fue por ayuda de su hija que presenció cada uno de los episodios de maltrato que su papá le propiciaba a su mamá de manera salvaje. En su testimonio narra que en todo ese tiempo recibió todo tipo de maltrato de parte de él, desde violaciones, golpes constantes  en el cuerpo, quemaduras intencionadas,  intimidación perpetua, amenazas, trabajo forzado, secuestro, la obligaba a callar todo el siempre. Producto del maltrato, padeció múltiples  enfermedades que estaba obligada a no asistir a un centro médico por temor a que la fueran a descubrir.

No fue fácil para esta mujer escapar a lo que estaba viviendo, era un completo infierno. Fue cuestión de tomar una decisión  y estar dispuesta a volver a empezar. A casi un año de estar separada, está dispuesta a recuperar el tiempo perdido y ser feliz. Hoy es una emprendedora que está teniendo éxito cada día más  y tiene la oportunidad de estudiar corte y confección de ropa para seguir creciendo y libre de todo recuerdo. María envía un mensaje a todas aquellas mujeres que están bajo la sombra del maltrato matrimonial:

´´Hoy he vuelto a renacer, estoy empezando a vivir, he recuperado mi esencia de mujer y reconozco lo importante que soy, tengo futuro, el cielo es el límite, voy a conquistar el universo que me pertenece. No hay pausa para no ser feliz, estoy dispuesta a seguir y  recuperar aquello que me fue arrebatado, todo llegará en doble porción a mí. Soy la dueña de mi libertad que me había sido negada, soy la poesía para ser leída en los albores de mis amaneceres de cada día´´.

Poeta y escritor Nicaragüense