La pobreza, como pez fuera del agua

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Por: Carlos Martínez Márquez

‘’ El peor crimen es engañar. El mayor crimen esta ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pe ro dejan matar’’. José Ortega y Gasset

Ya no se como es mejor, si enfrentar a los buitres y sanguijuelas… o, si morir a pellizquitos o que nos mate un apache de la tribu sioux con el hacha, porque la flecha no ha tenido el alcance óptimo para aniquilar el poco sosiego de la pobreza, causada por la injusticia social y económica.

Ha sido una practica de décadas, de que los gobiernos en latino américa, agrupados en corporaciones y carteles le han hecho pagar un precio muy alto a los pueblos; la pobreza cada vez se acentúa y mucho mas en estos momentos donde la crisis generada por el Covid-19 la ha puesto al desnudo, mostrando su esqueleto   y desdicha. No nos queda de otra, que la de inmolarnos, ante la indiferencia de ese ‘’priorato criminal’’ que representa el sistema de los que manejan el establishment. Por décadas la política en latino américa ha devorado la riqueza en la que los pobres nunca han tenido acceso, imponiendo en su fuero un estado de catalepsia permanente para hacernos gravitar en un limbo de quinto elemento.

¿Por qué someternos al estrés permanente sin que tengamos que ponernos las manos en la cabeza y en la que cada día no sabremos qué cosa nueva, nos traen los vientos huracanados de nuestra clase política?

La ‘’corrupción social’’ atrae hasta los sectores privados y son quienes más conquistas logran por parte de los gobiernos cuando penetran al vientre de los partidos políticos. Los pueblos están obligados a soportar los atropellos que las clases gobernantes nos imponen. Deseo, en esta ocasión, referirme con mucha preocupación sobre el tema de privatizar instituciones que suelen ser sensitivas para la inmensa mayoría de la población. [‘’si observamos en retrospectiva las últimas dos décadas, nos damos cuenta el resultado de aquellas empresas que pasaron al sector de inversionistas privados, cuyo impacto fue negativo en la población, sobre todo en los sectores más desfavorecidos]. Cada vez que se dan estos procesos se corre el riesgo de que el patrimonio del estado pierde su razón de ser y con el tiempo perdemos nuestra soberanía como nación; privatizar es sinónimo de pérdida de empleos y disminución de capacidad de consumo (en el caso del aumento de los servicios) incidiendo en la economía local.

El trauma originado por las empresas privatizadas genera pérdidas de empleos, cuando se da esa situación puede dejar fuera a los mas necesitados, dizque con el pretexto de no ser instituciones ‘’rentables’’. Ha pasado en la Argentina que las consecuencias de ese proceso produjeron perdidas netas. Decenas de miles de trabajadores (se quedaron sin trabajo que fruto de ese fenómeno inquietante… en cualquier gobierno con tendencia a ceder las empresas del estado a precio de ‘’vaca muerta’’ la ocupación laboral decreció sustancialmente y genero más pobreza. Republica Dominicana estrena un nuevo gobierno y a penas inicio hace un mes la llamada ‘’tregua’’ y ya se empieza a inquietar a la población con el mismo tema. Esta ocasión el dardo se dirige al hospital INCART, inaugurado en el 2012 dedicado a pacientes con trastornos de cáncer, hospital cuya labor es contribuir a mejorar la calidad de vida de los usuarios que están en condiciones escasas para costear la enfermedad. La gestión de dicha institución ha manejado los recursos de manera efectiva y no ha habido fallas en su desempeño; el Metro de Santo Domingo, es otra obra que esta destinada a mejorar el sistema de transporte y abaratamiento del mismo, en la que el usuario de escasos recursos pueda desplazarse a larga distancia a un costo razonable.

Ese es el rumor generalizado, y al parecer este tema ha sido puesto en agenda en el congreso de la Republica, esto no se producirá quizás durante los primeros meses del nuevo gobierno, pero recordaros que cuando el rio suena es porque agua, en abundancia, traerá’’. Cuando el pez sale fuera de su hábitat se observa desconcertado y absorto— moviendo sus aletas intensamente porque la falta de oxígeno le oprime|. Así de simple es la pobreza cuando el estado la estrangula, pierde oxigeno y se torna cianótica. Nada que hacer— estamos jodidos— si tales desatinos se cristalizan.