Soliloquio de una lámpara ya vencida…“

116

Por Danilo Correa

Murió olvidado otro muro de la Patria, víctima del Covid-19 este domingo en New York

El envejecido labrador dirigente del antiguo Partido Revolucionario Dominicano y actualmente componente político del PRM,murió en la ciudad de New York, aquejado del Covid-19,en la mañana de hoy domingo.La familia política del Partido Revolucionario Moderno (PRM) así como la comunidad donde laboró toda su vida, piden paz a su alma, en arma contra esta infame pandemia, (El Covid-19) estas fatídicas/arrugadas horas de los hornos, en la que amenaza en diezmar la presente humanidad.Gloria eterna al compañero Virgilio Pichardo, expresó la íntegra dirigencia política de la zona I-1 de ese bastión histórico/político, de la Región Sur del Distrito Nacional, República Dominicana

La ZonanI-1 de esa organización política que la conforma entre otros sectores, Manganagua eleva una oración por la partida de su hombre de acero, férreo defensor de los ideales del Dr. Jose Francisco Peña Gómez.Como también, Quintino Solano, fallecido en el silencio, pilares entre tanto más, iconos redentores del clamor de este minúsculo espacio democrático.El compañero Vigilio defendió los postulados de la Revolución del 24 de abril 1965,con el fusil ideológico aposentado en la fragua de la Patria.Nunca sacó recibo ni factura al proceso democrático. Fue un olvidado en el otoño de su vida…

En esta epopeya Patria en que Virgilio Pichardo participó de manera activa defendiendo los mejores intereses del pueblo dominicano, nunca claudicó a sus postulados de primero la gente.Fue uno de los rígidos fundadores de ese instrumento político del PRD en esa Región Sur de la Capital Dominicana

LA ZONA I-1 Barrio Manganagua, pide una cadena de oración para el alma

de nuestro dirigente Virgilio Pichardo, fallecido hoy en la Ciudad de Nueva York. Y pedimos conformidad a sus familiares

A dios compañero del alma, te vas en otro nuevo tiempo oscuro de un frágil/acrisolado amanecer.Desde aquí a tu ultramar dejo caer una lágrima salada al verdecido follaje de tú a dió…

Quien suscribe es periodista