Margarita Cedeño escribe sobre el matrimonio infantil y las uniones tempranas

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Margarita Cedeño, ex Vicepresidente de la República e integrante del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), lamenta que nuestro país ostente el más alto porcentaje de menores de edad que precozmente inician en el sexo o se unen maritalmente.

“El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) estima que en América Latina y El Caribe el 23% de las niñas y adolescentes se unieron con una pareja antes de cumplir los 18 años y que 5% de las niñas y adolescentes se unieron antes de cumplir los 15 años. El país de la región que ostenta el porcentaje más alto es, lamentablemente, la República Dominicana”, inicia planteando Cedeño en su habitual artículo semanal que publica el Listín Diario y Vanguardia del Pueblo otros medios digitales, de los cuales el PLD reseñó en un despacho de su Secretaría de Comunicaciones.

Analiza que factores legales, sociales y culturales inciden en lo que denomina lastimosa realidad; adelantando que la sociedad dominicana posee una legislación permisiva, además que las mujeres más pobres tienen menor acceso a oportunidades de formación y desarrollo y por ende niveles educativos más bajos, todo lo cual se conjuga con pobreza, violencia intrafamiliar y la desigualdad de género que permea todos nuestros estratos sociales.

Insiste en que tanto los matrimonios infantiles como las uniones tempranas son una especie de condena para las niñas y adolescentes; lo cual inicia un círculo vicioso donde se reduce el acceso a estudios e ingresos, embarazos a destiempo, abuso físico o sexual y a la violencia de género.

“En muchos casos son abandonadas por sus parejas y, debido a su falta de educación, se ven forzadas a la prostitución o ex­puestas al crimen organizado”, apunta Margarita Cedeño.

El círculo vicioso lo continúa ampliando con los hijos procreados por niñas y adolescentes que pasan a ser víctimas de segunda generación desde el momento de la concepción porque nacen enfermizos, experimentan un menor desarrollo cognitivo y el padre se niega muchas veces a declararlo mediante acta de nacimiento.

Para la ex vicemandataria y miembro de la dirección política peledeísta, las secuelas del matrimonio infantil y uniones tempranas son múltiples y muchas veces no tienen solución; por lo que lleva el tema al terreno legislativo para la penalización de dicha práctica social.

“Si los legisladores de nuestro país se lo proponen, con tan solo eliminar el matrimonio infantil, estarían aportando grandemente a una mejor República Dominicana, con un impacto enorme en los ODS que plantean el fin de la pobreza, salud y bienestar, educación de calidad, igualdad de género, trabajo decente y crecimiento económico, reducción de las desigualdades y paz, justicia e instituciones sólidas. En el pasado, nuestros legisladores no han tenido suficiente valentía para enfrentar este flagelo. Ojalá que el actual Congreso Nacional asuma esta lucha por todas las niñas y adolescentes dominicanas que se me­recen disfrutar de las actividades que le corresponden a su edad, en vez de tener niñas cuidando niños”, detalla Cedeño.

Sugiere la ex vicemandataria que con los avances sociales logrados por el país tales prácticas no caben en campos y ciudades; y que cada comunidades debe enfrentarlas, incluso contrariando la aceptación de hecho o supervisión de los propios padres respecto de los y las menores precoces en la sexualidad.

“La sociedad tiene que denunciar este flagelo en todas sus formas, denunciar al acosador, al padre que vende o la madre que negocia una unión temprana para su hija. La autoridad tiene que actuar en consecuencia, pero para ello, necesita una ley que le respalde. Es hora de que nuestros legisladores pongan fin al matrimonio infantil y las uniones tempranas y nos ahorren la espera de una sentencia del Tribunal Constitucional, aunque a falta de la primera, gracias a Dios, nos quedará la segunda”, concluye Margarita Cedeño.