¿Por qué será esto, realmente?

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Por  Rolando Fernández

Es la pregunta obligada que todo hombre pensante sobre el planeta Tierra debe hacerse, cuando repara en la nueva norma de vida que se viene adoptando a nivel de la sociedad mundial: la covidianidad, con patrones sociales de conducta generalizados, sin parangón exacto, respecto a los tiempos pasados, podría decirse.

Verbigracia, se observa como regular ya en el presente, el uso obligado de mascarillas “cobertoras”, de los rostros humanos, aunque sea parcialmente, incluyendo boca y nariz. Hay cierto parecido de la gente ahora, con los bandidos asaltantes de otrora.

Y, para completar, hasta los ojos hay que cubrirlos con gafas; amén del uso de otros efectos protectores clásicos adicionales que se utilizan, para una mayor seguridad.

También, son notorias las posiciones de distanciamiento social obligado que se deben mantener entre congéneres, en pos de evitar los contagios predecibles entre los mismos.

Es una nueva forma de vida humana adoptada hoy, por los riesgos probables de un virus letal, que, sin distingo alguno, viene atacando a una gran parte de la humanidad, lo cual debe inquietar sobremanera a los terrícolas, debido a las exigibilidades sanitarias dispuestas, y los efectos lesivos que se reciben, como el expansivo curso que en él se verifica; al igual que, la evolución sostenida que mantiene el mismo, impredecible hasta el momento

Eso se infiere que sea así, en términos de las preocupaciones obvias actuales que se generan, por el desconocimiento de la naturaleza del mal, como su afectación masiva, y la incompetencia científica hasta el momento, para su efectivo combate.

No importa cuáles puedan ser las creencias individuales que se tengan; como, el aceptar, por ejemplo, que sea una de las lecciones punitivas de carácter divino que se verifiquen, debido a los efectos de las causas diversas impropias sembradas siempre por los terrícolas.

Tampoco, el que no se admita tal situación como verídica. Lo que sí es una realidad, es la presencia de una pandemia mundial de gran magnitud, el Covid-19, que ha puesto de rodillas a todos los países, e inclinando a tantos hombres y mujeres a pensar; y, que a muchos se está llevando para el otro mundo, el verdadero espacio de las entidades espirituales que desencarnan.

Algunos son de opinión, que es un karma punitivo para la especie humana, por los comportamientos impropios observados desde tiempos inmemoriales, en violación de los mandatos recibidos del Creador Supremo; y, que como es obvio suponer, entienden que, algún tipo de castigo, esos deben merecer.

Tampoco importan los “agnosticismos tozudos” que en lo individual interfieran, pues hay una realidad bastante concreta que está presente, vale reiterar, cuyos porqués se desconocen, y que sí es lo que más debe importar, por la reflexión exigible pertinente, y el combate sostenido a sus efectos nocivos.

Asimismo, el interés de saber con propiedad sus razones, debe estar al margen de la adhesión plena a los criterios científicos convencionales, que hasta ahora se vienen externando al respecto, los cuales aún no definen nada en firme; que lucen andar por los aires todavía; mientras, la gente desesperada por los padecimientos en su salud, continua a la espera de: una medicación preventiva que en realidad funcione; o, alguna vacuna comprobada, para el combate directo de la enfermedad.

Ojalá que sea cierto eso de que, “¡Rusia ya tiene vacuna!, y que la aplicarán desde octubre”, según publicara en primera plana el medio periodístico “HOY” nuestro, en su edición de fecha 3-8-20. ¡Qué no sea esa noticia, otra forma más de entretención, o un apresto comercial de los acostumbrados!

Cabe agregar aquí, que luce algo cuestionable el que así sea en verdad, ya que, en el ámbito de la lógica se señala: “la descripción de una enfermedad no es suficiente para poder decir el por qué aparece, y cómo se debe curar, en qué casos puede producirse y de qué manera puede evitarse”. Para explicar el origen de una enfermedad y luchar eficazmente contra ella, es necesario saber cuáles son las causas que la provocan”. (“LÓGICA”, D.P. Gorski, y P.V. Tavants) ¿Se sabe cómo apareció en Covid-19, y las causas que están en su base, todavía? ¡Entonces, da que pensar tal aseveración, verdad!

Siguiendo con la pandemia, ¡quién lo iba a decir!, que la gente iba a tener que andar con esos aditamentos complementarios de protección a los vestuarios regulares; y, como refuerzo, el tener que observar casi por obligación, los alejamientos requeridos entre las personas, como si los otros hedieran, reportándose un panorama que luce tétrico por doquier.

Cuando se transita por calles avenidas de cualquier lugar en estos tiempos, o se visitan lugares en que se aglomera la gente, uno cree que está en otro mundo muy distinto a este, por los disfraces protectores personalizados que se exhiben, y a los que se ha tenido que recurrir, para evitarse los contagios previsibles entre congéneres.

Es la impresión que da el panorama actual a la vista, haciendo colegir eso de inmediato, que ese no es asunto de un virus creado en laboratorio particular alguno, a nivel de las potencias mundiales, y que luego se dejara escapar con ciertos propósitos deliberados, de dominación, o estrategia mercadológica.

Qué más bien se podría asociar ese con una de las plagas de las anunciadas para los últimos tiempos de la “Era Cristiana”, a que se hace mención en la Sagrada Biblia, en algunos de sus libros, como su principal causal, o naturaleza, aún desconocidas por la ciencia.

Y que, debido a eso, el combate y la cura definitiva de tan potente virus, lucen estar bastante lejos todavía, a pesar de las alharacas que se escuchan, como los aprestos comerciales que cursan, y que se les está sacando bastante provecho, en cuanto a la medicación preventiva sugerida, como la fabricación de la eventual vacuna requerida.

Todo ese escenario critico-sanitario (Covid-19), en que hoy tiene que convivir el grueso de la sociedad mundial, conjuntamente con los demás flagelos que le afectan, debe poner a pensar muy bien a la gente sobre este planeta Tierra, y preguntarse a la vez, sobre la causal principal que provoca esta pandemia, tan extensiva y feroz

La respuesta no es tan fácil de obtener, como hasta el momento está demostrado; y, posiblemente, solo se encuentre algo de explicación concreta sobre esa cuestión, a nivel de otro plano de conciencia superior al nuestro, la Tierra, por lo que se aprecia bastante intrincado el asunto, e invita a hurgar con imparcialidad en el ámbito esotérico, y evolutivo espiritual del planeta, procurando satisfacer las inquietudes humanas relativas que asaltan.

Cabría agregar al concluir, que en nuestra humilde opinión, basada en algunas lecturas de ese género, es muy posible que un evento indescifrable en el marco de la mente humana, con efectos devastadores para la especie,  como ese que hoy ocupa la atención mundial, con respuestas muy nimias logradas por los investigadores convencionales presentes,  también pueda estar asociado con el cambio de sub-raza que cursa en la actualidad, desde la 5ta. a la 6ta., dentro de la 5ta. Raza Raíz, de las siete que habrán de habitar el planeta Tierra, hasta convertirse en sagrado.

Según algunos entendidos, hechos de connotación severa, como lección a los habitantes de la Tierra, siempre se producirán durante los tiempos de transición de una sub-raza a otra; y, mayores se considera habrán de ser los fenómenos a producirse, cuando se trate de cambios entre una Raza Raíz ya finalizada, y la que prosiga.

¡Insondables esos asuntos, verdad! Pero, se puede intentar conocer algo sobre ellos, que incluso, la mayoría dispone de literaturas sagradas-esotéricas suficientes, contributivas, obviamente, con la expansión de la conciencia humana, tan necesaria en estos tiempos.

Y, por supuesto, ayudaría a satisfacer innúmeras inquietudes de los hombres, que aguijonean a los pensantes, cuando las realidades, entiéndase cualquier acontecer, particularizado o general, impacta; principalmente, si lo hace de manera súbita.

 

 

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