Martin Luther King nos dejó como legado ejemplos de decoro, paz y justicia

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Por Emilia Santos

“La injusticia cometida en cualquier lugar, constituye una amenaza a la justicia en todas partes. Estamos inmersos en una red indestructible de relaciones mutuas, atados a un mismo destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente”.

Este pensamiento es parte del inmenso e importante legado del pastor Martin Luther King, gran defensor de los derechos civiles, entre ellos, la justicia, igualdad y la paz. Grandioso orador, que utilizó como arma de combate la palabra hablada, a quien tributamos hoy estas líneas.

Este admirable ícono; pacifista, que alienta con sus mandatos, aún post mortem, a quienes buscamos y amamos la paz, nos muestra como las pruebas de la vida, fortalecen. Mientras, las dificultades ofrecen lecciones, que nos hacen valorar y agradecer lo que tenemos.

“La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, solo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio, solo el amor puede hacer eso”.

Es necesario, hacer esfuerzos en nuestras vidas para ser más fuerte, porque si queremos, podemos volar. Enseñanzas y sacrificios que agradecemos a tantos héroes y heroínas, entre ellos al pastor Luther King, que nos mostró el verdadero significado del derecho a la dignidad; al buen nombre; del ejercicio verdadero de ciudadanía, expresados con sus vidas, con las que mostraron qué debemos hacer para no permitir que se mancille la nuestra. Acciones que reflejan decoro y respeto a hacia derechos inherentes.

“No es suficiente decir: no debemos hacer la guerra. Es necesario amar la paz y sacrificarse por ella”.

Como es bien sabido, “los enemigos de cada uno, serán los de su propia casa”, es decir los de nuestro entorno familiar, laboral, círculo de amistad…, en esos ambientes podemos vivir estadíos de violencia verbal, psicológica…, intimidación que no es propia del seno familiar o de las familias desestructuradas, ella puede aparecer en el trabajo, en los centros de estudios, en fin…, y ella es un enemigo, que debemos combatir.

“La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de la justicia”.

Algo es seguro, si la estás viviendo tirantez, es porque Dios te quiere hacer más fuerte para enfrentarla. Aférrate a él, entrégale tus cargas que él te hará descansar. Y no olvides al pastor Luther King: “Venceremos porque el arco del universo moral es largo, pero se inclina hacia la justicia”. Qué extraordinario, con razón el Padre todopoderoso, habitaba en su corazón!

Recuerda, quien nada debe, nada teme. Sigamos mejorando cada dia como persona; ejercitando ciudadanía y procurando con ella garantía verdadera de derechos humanos. Imitemos al pastor Martin Luther King. Hasta pronto, amigas, amigos.

La autora reside en Santo Domingo, Rep. Dom.

Es educadora, periodista, abogada y locutora.

santosemili@gmail.com