Fausto Díaz: un maestro de la enseñanza

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Por: Juan Pablo Bourdierd

Sabaneta, Santiago Rodríguez, RD. Trece horas galopando en un mulo, salida de mi casa en la comunidad, Arroyo Blanco a las 2 de la mañana; recorriendo las comunidades de: Vallecito, Loma Vieja, Guarda Raya, El Montaso, también cruzar el Río Mao y Los Amaceyes donde finalmente estaba mi centro educativo.

Jamás puedo olvidar cuando mi padre me llamaba a las 2 de la mañana para ese prologado, solitario y tedioso trayecto, sabiendo que me iba a mojar mínimo, con tres fuertes lluvias; la ropa se me secaba varias veces encima, precisó Fausto Díaz.

A mi modo de ver, hoy no se enseña, los estudiantes aprenden si quieren y los profesores ganan mucho con relación a mi época de maestro, precisó Díaz.

Inicié mis trabajos en educación en la escuela primaria en La Cidra de Toma (Los Almaceyes de Tomás) en el año 1966, luego pasé a La Ginita de Villa Los Almácigos, después a Pata de Vaca, luego a la escuela primaria urbana José María Serra, que estaba ubicada donde hoy está la escuela Ana Joaquina Hidalgo, explicó.

Después ingresé al liceo Librado Eugenio Belliard a trabajar en Intermedia (lo que antes era: 7º y 8º), luego me cambiaron a segundo de bachillerato a impartir Geometría a los cinco grados (A, B, C, D y E). Añadió el educador, yo conocía todos mis alumnos por nombres, número y grado.

Cuando yo era maestro no se ganaba dinero, mi primer salario fue de RD $: 73.50, mientras en el liceo con un total de 25 sesiones un docente ganaba 125 pesos.

Nosotros los jóvenes de la época la única profesión era magisterio, fui profesor por 29 años, sin embargo, fui pensionado con una miseria que no sirve para nada; después de servir al Estado, no te llevas ni con que comprar medicamentos; porque las aulas, tiza, borrador y la pizarra acabaron con tus mejores años de tu vida, agregó.

Manifiesta Díaz, para poder subsistir con mi familia debí buscar otro trabajo, tengo 20 años trabajando en Coopsano Santiago, es la única forma se seguir viviendo; pero un educador enfermo con una mísera pensión; muere más rápido cuando es enviado a la casa.

Fausto Antonio Díaz Thomas, nació el día 10 febrero de 1948 en la comunidad, Arroyo Blanco, hijo de Pedro de Jesús Díaz Estévez (agricultor) y Asia Antonia Thomas Carrasco.

Díaz Thomas es uno de ocho hermanos, cinco hembras y 3 varones; mi hermana mayor, Milagro Altagracia se decidió por la misma carrera, trabaja en el Liceo Librado Eugenio Belliard, indicó.

El Maestro realizó sus estudios primarios en la Escuela Rural Piloto de Arroyo Blanco, como era su nombre en esa época; también aclara que, solo habían cuatro escuelas rurales pilotos en el país: una en el Peñón de Barahona, en San Pedro de Macorís y en la Evaristo Mejía en Santo Domingo; mientras el bachillerato en el Liceo Librado Eugenio Belliard.

Egresado como Maestro Normal Primario en San Cristóbal, además Licenciado en Matemática y Física en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) – Extensión Mao – Santiago Rodríguez.

Mi esposa se llama, Australia Estévez Ramos, mis hijos son: Fausto Lisandro, José Luis y Adys Aridia Díaz Estévez.

Algunos de mis profesores fueron: Eurípides Manuel Zapata (Física), César Cabrera (Algebra), Nelsy Reynoso, Eunice Jimeno, Emilia Estela Vargas, Milema Núñez, Quisqueya Núñez, Carmen Varga, Isidro Ureña, Doña Olga Mejía de Leclerc, Arcadio Ramos, mucho más…

Quiero resaltar y valorar las cualidades la aptitud de comunicación, además la capacidad de interacción y la creatividad que tenía el maestro Fausto Díaz.

Díaz era un maestro no un profesor, maestro en el sentido más específico y estricto posible cuando enseñaba la matemática y la geometría.

Si hablamos de respeto para dirigirse al alumno, paciencia, tolerancia y disciplina para el Maestro Diaz llamar la atención y corregir a un estudiante; como él he tenido poco.

Anécdota

Cuando era su estudiante de 7mo grado (hoy es 2do del Primer Ciclo de Secundaria), el Ministerio de Educación hizo uno de esos cambios que solo quien trabaja en el área conoce; ponen a Fausto Díaz a dar Educación Física, llega la hora después de la nueva asignatura después de recreo y le preguntamos al Maestro, ¿Cómo será la materia? Su respuesta fue, pero todo ustedes saben mas de deporte que yo…

Fausto Díaz, usted es digno y merecedor de llamarle Maestro: mi aprecio, cariño y admiración por usted; cuando sea grande quisiera parecerme a usted, Dios cuide de usted.

Su alumno que siempre le quiere y le distingue.