El síndrome de la cesta del cangrejo

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Miguel Vargas Maldonado, Ministro de Relaciones Exteriores, República Dominicana, presidente Partido Revolucionario Dominicano -PRD-

Por: Homero Luciano

En esta semana, el Reverendo colombiano Williams Arana, a quien cada mañana oigo en su devocionario radial que titula “La dosis diaria”, nos habló del síndrome de la cesta del cangrejo, y la recreó de la siguiente manera: “Un hombre, de nombre Charles Allen narro un día una lección que aprendió de un pescador, este había pescado dos cangrejos y los había puesto en una cacerola, que no era muy profunda, y un desconocido se le acercó y le dijo: ¿Por qué no puso los cangrejos en una cacerola más profunda? Cuando usted se descuide se saldrán”. El pescador le respondió: “Amigo, usted no conoce a los cangrejos. Un cangrejo nunca permitirá que el otro suba más alto que él. Si uno de los cangrejos hace el intento de subir o salirse, su compañero de prisión lo jala hacia abajo”.

Homero Luciano

Esta sabia reflexión, me llegó justo en el momento en que el Ing. Miguel Vargas Maldonado, Canciller de la Republica Dominicana y Presidente del PRD, participa del 73º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y que algunos “individuos”, mientras este transitaba por una calle próximo a la cede de la ONU, se prestaron a lanzar todo tipo de improperios contra el representante de la política exterior del gobierno y pueblo dominicano.

El síndrome de la cesta del cangrejo, es una práctica que se ve a diario en la sociedad en todo su conjunto y muy particularmente, en el ámbito político. Gustave Le Bon, autor de la  Psicología de las masas, habla de ese comportamiento en colectividades que así actúan, empujados por la envidia y la frustración, que les provoca el éxito ajeno, y que en este caso los “enviados” a este tipo de desorden en la ciudad de New York, quedan retratados a cuerpo entero, ellos y sus amos, quienes actúan cobijados por la sombra de la envidia, ante el éxito que exhibe, la brillante gestión del Canciller de las Américas.

Los dominicanos seguimos formando parte de una sociedad en la que se tiende a condenar el talento y el éxito ajeno. Independientemente de las diferencias políticas que se pueda tener con el Ing.  Vargas Maldonado, sería de Cangrejos, no reconocer los éxitos que ha cosechado a lo largo de su vida como profesional de la ingeniería, como empresario, como político y como funcionario público.

Muchas personas desean posiciones de liderazgo, pero hay veces que carecen de las condiciones necesarias para esto. Es Miguel Vargas, a juicio de muchos, el gerente, que el país necesita. Nehemías, ejemplo de liderazgo reseñado en las sagradas escrituras, fue víctima de las calumnias y las mentiras, pero jamás se detuvo en el trabajo para defender su reputación, no desvió su atención y los muros de Jerusalén fueron construidos.

 

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