Innegable aguijón hacia la acción estatal en Dominicana

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La verdad es que, resultó bien indicativa, o aleccionadora, si cabe así considerarle, la ocurrencia del último fenómeno natural que hizo blanco sobre el país, la tormenta tropical Beryl, cuyos torrenciales aguaceros desnudaron por completo la fragilidad que se tiene en esta nación, en términos de un drenaje pluvial generalizado, que por décadas ha resultado inservible, frente a la mirada indiferente de las autoridades edilicias que correspondan, principalmente, encabezadas por alcaldes ineptos y politiqueros hasta más no poder; gente que sólo está pensando en malamente recoger la basura de las poblaciones, para llevarla a los vergonzosos vertederos que se tienen, y hacer los negocios que de su manejo se derivan. Tampoco se ha tenido al respecto, el necesario concurso del ministerio local de Obras Públicas y Comunicaciones.

¡La “bofetada” ha sido grande!; y, aguijonea por tanto, hacia la adopción de medidas urgentes, como las acciones debidas por parte del Estado nacional, en estos precisos momentos cuando los políticos del patio todos, nada más están hablando de Ley Electoral, Ley de Partidos, y las primarias abiertas o cerradas, para selección de candidatos a postular, etc., etc. También, dirigiendo todo su accionar hacia la participación de los mismos en el proceso electoral del año 2020, para seguir subidos en el palo, o encaramarse aquellos que no lo están. ¡Los males nacionales poco les importan a esos “turpenes”!

Ahora, se está hablando hasta por los codos, en el tenor de que se trata – daños causados por el fenómeno, miserias pueblerinas y desesperanzas puestas al descubierto -, después del palo dado, por una simple tormenta tropical; como, buscando justificaciones aéreas, para proseguir entreteniendo, como embaucando a la gente aquí.

Claro, de las ineptitudes, displicencias, corruptelas políticas, y despropósitos atribuibles a los políticos de nuevo cuño, ahora a cargo de todo, no se dice una sola palabra. La pregunta obligada que asalta es, y si nos agarran de repente un par de ciclones, o huracanes de significativa magnitud, ¿qué pasaría, con esta abandonada República? De seguro se podría estar compitiendo rápidamente con Haití, y Puerto Rico, siendo conservador.

Entre cuánto se ha expuesto sobre esa temática que está en el tapete, nos llamó poderosamente la atención una opinión externada en un trabajo del señor Franklin Puello, que publicara en su columna “MI VOZ”, en el periódico “El Día”, edición de fecha 12-7-18, que intitulara: “Y ahora….”.

Dijo el columnista, en alusión a que las autoridades no han hecho la inversión debida para evitar la ocurrencia de las inundaciones de que se trata, “Si resolver este mal de años implicaría un gran sacrificio económico, entonces que se gestione un préstamo, como tantos otros, lo que sería bien apoyado”.

Con todo el respeto que nos merece ese señor, el buen pensar ciudadano nos dice que, aquí no podemos estar pretendiendo resolverlo todo con endeudar el país; buscando cuartos prestados, cuyo uso después no está sujeto a ningún tipo de control (auditoria), y que finalmente no se sabe en verdad a dónde van a parar esos recursos. ¡Referentes de más se tienen!

Si en verdad aquí se hubiese querido resolver ese problema, independientemente de los dineros requeridos, hace tiempo que no se tuviera esa problemática. Más que la concertación de nuevos empréstitos, lo que se hace imprescindible es una sentida voluntad política; la que. sin contemplación alguna, amerita una situación de esa naturaleza; el deseo de los mandantes de servir al país como se debe; y, la disposición de asumir los sacrificios económicos internos de lugar.

De diferentes fuentes pueden provenir los dineros entre nosotros mismos, para utilizarlos en la realización de un proyecto tan necesario para la nación, y que esta no se convierta en un brazo de mar, tan pronto caen dos o tres gotas de lluvia.

La primera, quitar a las empresas denominadas partidos políticos los subsidios estatales, entregados para que estos puedan celebrar sus francachelas electoreras, y que sus máximos representantes continúen haciéndose más ricos cada vez. ¡Vayan después a “guisar” en el poder! ¿Por qué hay que darles esa friolera de dinero? ¡Creemos que solo aquí eso se ve!

Segunda, adaptar la nómina pública (gobierno), a nuestra condición de un país subdesarrollado, eliminando esos “sueldazos” de lujo burlones, y los ingresos conexos, de que disfrutan los funcionarios nombrados; al tiempo de, reducirla al número de servidores requeridos en verdad. La decisión debe abarcar, además, a todas las alcaldías locales, en términos de su personal total, directivo y subalterno.

Tercero, que los congresistas del patio, dizque senadores y diputados, que no representan a nadie del pueblo en general, solo intereses políticos y económicos de grupos patrocinadores de campañas electorales, reciban emolumentos equitativos con sus labores propiamente, y justas dietas. Qué se eliminen todos los beneficios adicionales que tienen, inmerecidos y “burlescos” por demás.

Cuarto, eliminar todos los gastos por concepto de publicidad en que incurren, tanto del Poder Ejecutivo, como el mismo Legislativo; y, todos los ministros gubernamentales designados. Sus ejecutorias no tienen que estar siendo difundidas y alabadas a través de los medios de comunicación. Se supone que, para trabajar, y hacerlo bien, están en las posiciones. Los cuartos que se invierten en “bocinajes” pagados deben ser ahorrados, ya que salen también de los mismos bolsillos del pueblo, explotado de ordinario impositivamente.

Esas, entre otras, harían posible la captación de seguros ingresos, a utilizar por el Estado nacional, que en el corto plazo permitirían dar inicio, por lo menos, o avanzar bastante, los trabajos de construcción, arreglos, y modernización requerida, correspondientes al desastroso drenaje pluvial que tiene la Republica, a los fines de evitar los graves riesgos probables que están corriendo todos los residentes aquí.

¡No hay que salir a buscar cuartos prestados, se pueden conseguir aquí!

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.wordpress.com

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