¡Cuántos titulares periodísticos por encargo!

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Basta con hojear detenidamente la prensa escrita local, principalmente, para arribar a la conclusión que encabeza. Solo hay que reparar con atención sobre las tantas informaciones, o mensajes, que se publican bajo los mismos, y de inmediato se advierten las pocas realidades que en su mayoría envuelven; que, en esos, un marcado propósito embaucador, y “desviante” de la atención pública, respecto de los grandes males internos subyace, más que otra cosa.

Es a través de la prensa nacional, que el poder político y social aquí establecido, que se cree intocable, incluso, hace y dice todo cuánto le viene en gana, encabezado por sus figuras principales, en contra de esta narigoneada y maltratada sociedad local. El mismo se maneja siempre a voluntad, para engatusar y alejar la atención de las grandes problemáticas sociales existentes en el país, cabe reiterar.

Verbigracia, por solo hacer mención de tres casos en relación con lo expresado: “Danilo y Leonel deben propiciar relevo en el PLD”. Eso se dice, mientras el primero aspira a quedarse en el poder; y, el segundo está haciendo las diligencias necesarias para volver. “¿Van a convertirse en consejeros e impulsar un relevo dentro de su organización política” ?, “catapúltable”, como es obvio entender, hacia la primera magistratura del Estado nacional. ¡Ni el mismo que así opina, de seguro lo cree! (Véase: Periódico “HOY”, del 26-6-18).

Otros: “Apoya la resolución de la JCE” (Hipólito Mejía), expresidente de la República. “La Junta desborda sus límites” (Roberto Rosario, expresidente de la Junta Central Electoral. Se refieren ambos personajes, a la suspensión de la campaña electoral extemporánea que llevan a cabo los seudo líderes políticos locales, dispuesta por ese organismo oficial; que se verifica, como es bien sabido, antes del tiempo normado oficialmente.

Cabría preguntarse en ese tenor, ¿y, para qué están las normativas legales correspondientes?  ¿No dicen ésas cuándo se tiene que comenzar a politiquear en el país de cara a los torneos partidaristas futuros? Entonces, ¿para qué se debe estar cantaleteando tanto ese asunto? ¿O, es que cada cual puede hacer aquí lo que le venga en gana?

Además, muy de orden sería preguntarse en adición, ¿procede en estos tiempos el estar haciendo una campaña política abierta, fuera de período establecido, no cabe duda, con los tantos problemas acuciantes que de frente tiene este país por resolver, y faltando alrededor de casi dos años para los comicios del 2020? (Ver: “Listín Diario”, del 25-6-18). ¡Penoso, el que temáticas como esas se estén abordando con ahínco marcado en estos días!

De ordinario, son patrañas sutiles a las que se recurre; “bobos” para distraer la atención en cuanto a los males sociales agobiantes presentes; cuentos increíbles, o verdades a medias, para torcer la mirada, y confundir a la gente, en relación con lo que en verdad se debe estar atento. ¡Funciona la estrategia malsana!

Con todo eso, cabe repetir, se persigue mantener “fuera de foco”, por supuesto, a la ciudadanía; que los pensares de los tarados, el grueso de aquellos que mantienen fija la atención en las llamadas tabletas, o celulares al último guay de la moda, se dirijan solo hacía esos efectos tecnológicos que les crean adicción.  También, hacer objeto de la manipulación presupuestada obvia a que nos referimos, a los que pocas páginas han tirado para la izquierda, y que por lo regular tienen las mentes vacías también.

En tal sentido, se dice nada más cuánto se quiere por medio de aquella – la prensa local -; y, claro, nunca lo que más convenga difundir entre la población, para no entorpecer los propósitos desaprensivos personalizados y grupales que se puedan tener en carpeta.

Evidentemente, todo haciendo uso para tal fin de la aquiescencia periodística encontrada en un gran segmento de la prensa del país, que se compra sin problema alguno, y de la que siempre se dispone, debido a los jugosos valores monetarios ofertados, desde el oficialismo propiamente, como, desde la falsa oposición política que se tiene, boyante en cuartos también.

Además, ese es un amplio portal del que dispone el “bocinaje” exterior contratado, que se utiliza para divulgar los padrinazgos y lambonismos de estilo, desde donde se procura confundir la “gimnasia con la magnesia”, tal reza un refrán popular: el vender falsedades como verdaderas ideas; o, proyectos sociales en curso de ejecución, que no se habrán de concluir nunca.

Es por cuánto aquí se expone, el tanto descrédito que ha venido acumulando el ejercicio periodístico local, que se hace análogo al que se verifica en la abogacía, cómplice de la delincuencia en el presente, por parte de muchos de los que la ejercen, en vez de que esa se reporte como auxiliar de la verdadera justicia esperada, propósito esencial que siempre se ha considerado con respecto a la misma.

Qué se puede esperar, por consiguiente, de una sociedad en la que intervengan profesionales tan importantes, como los de esas disciplinas, divorciados casi en su totalidad de las reales misiones que les competen: abogacía pura, y periodismo informativo, e investigador, cada vez más verídicos. ¡Son esas, atribuciones casi en extinción ya!

Siempre se han estado vendiendo esos útiles hombres y mujeres del saber, indudablemente, durante los últimos lustros; poniéndoles precios a sus plumas; ofertándose al mejor postor que aparezca dentro de la clase política y social nuestra; pero, hoy más nunca la práctica se hace mayor. ¡Las muestras se tienen de sobra!

Claro, si bien es cierto que esa proclividad entre nosotros, respecto a dichos profesionales, y en el tenor de lo que se trata, se torna más que innegable, no menos cierto lo es, el que la misma también se ha verificado de antaño a nivel de la sociedad mundial; vale decirlo por justicia Ahora, nunca se había visto aquí, en tan escalofriante, o alarmante grado, como es lo que se registra en el presente. “¡Jamás de los jamases!”

 

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress,com

 

 

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