Amigos para siempre

0
211

Por: Carlos Martínez Márquez

´´Los amigos vacacionan en el cielo, ni se van, ni nos abandonan’’. El autor

El dolor es inmenso e indescriptible cuando nos toca ver partir a un ser querido o a un gran amigo. Para sentirlo, no más que perderlo, para darnos cuenta lo valioso y trascendental fueron en la vida terrenal; los amigos se van cuando uno menos lo espera. Si el amigo se va, que entonces, nos queda? Solo nos queda el inmenso placer de haber aprovechado mejor el tiempo con él.

Medito, cada momento, lo cuan efímero es el tiempo, cuando perdemos la oportunidad de darle un abrazo y una buena platica que rememoran los grandes episodios en nuestras vidas. Esa sensación de tiempo perdido es la que nos queda cuando de momento lo vemos partir en un viaje sin retorno, sin ir tras el para darle un abrazo antes de levantar su mano para decirnos ‘’adiós’’. Uno de los dilemas existenciales, que a casi todos nos pasa, es cuando perdemos una gran amistad o un gran amigo que nos deja un sin sabor en el alma, es que con quien más poder contar si ese amigo era irremplazable?

Rendimos tributo a los grandes amigos que parten a otro destino celestial, por lo que en vida representaron para nuestro entorno y cotidianidad. (El legado de un amigo especial) es incalculable, que ni la barrera del tiempo diluiría su valor más allá de su trascendencia y grandeza como entidad humana. Los grandes amigos no podemos despedirlos con tristeza, llevémosles desde siempre con inmensa alegría y regocijo; demos, a Dios las gracias, por habernos prestado por el tiempo que fuese necesario, a seres tan grandiosos y especiales, para brindarnos sus enseñanzas respecto a lo que es la solidaridad, la compresión, la paciencia infinita de escucharnos y la madurez de ofrecernos sus inéditos y sabios consejos.

Cuando los grandes amigos nos dejan, no dan lugar a sentirnos culpables… por no haber a tiempo decirles, tantas cosas como pudiéramos en vida, porque realmente los llevaremos eternamente en nuestros recuerdos. Son tan inmensos que nos hacen sentir su presencia muy de cerca; ese gran amigo y ser querido nos deja el mejor de los recuerdos, un álbum que llevamos en el brazo, con las mejores imágenes, aunque amarillentas por la inclemencia del tiempo, pero, cargadas de recuerdos e instantes inolvidables. El tiempo es poco, pero fructífero, para manifestarles nuestras simpatías y admiración por lo que representaron en nuestras vidas.

Tengo la inmensa convicción  que desde ya, por su grandeza, por haber sido uno de los mejores hombres que me haya permitido conocer… por sus grandes dotes de fidelidad, honestidad y honradez, lo  convierte en un gran inmortal. Tenemos la dicha y fortuna de poder expresar esa clase de adjetivos a su persona. Esa clase de amigos, siempre serán un referente para emularlos e indispensables toda la vida.

Dedicado a la memoria de un grandioso ser humano que en vida brillo con nombre propio y que su legado siga siendo inspiración para sus herederos y sus amigos de siempre… Luis Aquino (Luisito),  hasta siempre, amigo del alma.

Comentarios