Los políticos locales están en el 2020; ¡el presente poco les importa!

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Toda esta clase nacional, tan cuestionada en grado sumo, nada más está pensando en mantenerse, o alcanzar el poder, a partir de la nueva trampa electorera que se llevará a cabo en el año 2020.

Los “cañones”, nada más están dirigidos hacia allá. Las desgracias presentes por las que viene atravesando el país, no merecen la más mínima atención a los mandantes de turno, como a los seudo opositores políticos que se tienen. Los males nacionales les resbalan; no son dignos de la menor atención.

Todos los asuntos están concentrados solo en lograr propuestas como candidatos a la primera magistratura del Estado nacional, y en agenciarse la cantera de votantes necesaria que respalden; dispuestos, además, a dejarse que les sigan engatusando; como, en animo de continuar pagando impuestos, solo para costearle la buena vida a los políticos del patio, en el poder, o aspirando alcanzar el mismo. La piñata de reparto legal es para las organizaciones del ramo todas.

De ahí que, nada más se esté hablando de primarias abiertas o cerradas; de la competencia entre los dos caciques morados, que ahora se dice están “caco con caco en la pista”; las encuestas de estilo, etc. También, de las llamadas convenciones en los denominados partidos políticos, que no son más que negocios a la clara.

De otro lado, sobre la prórroga que busca el flamante Procurador General de la República, para poder concluir, según alega, el proceso investigativo preliminar sobre el mayúsculo escandalo de corrupción, sobornos, sobrevaluaciones de obras, y demás “yerbas aromáticas”, patrocinado por la empresa brasileña Odebrecht; que se entiende no es más que para continuar dándole largas al tan espinoso asunto de que se trata, cuyas marejadas internacionales se están dejando sentir con fuerza en el país.

Ahora, del combate serio y firme a la corrupción estatal, como la impunidad acompañante nada se dice. Tampoco con respecto a la escasez e ineficiencia de los servicios públicos básicos que abaten a la población (salud pública, educación y otros). Por igual se ignora, el enfrentar las drogas, la delincuencia y la criminalidad. De esos flagelos, ¡ni esa boca es mía se externa!

Del gravitante fardo de la deuda externa, que hará entregar el país a los prestamistas internacionales cuando ya todos estos desaprensivos no estén en palestra pública, por lo que dicha acción estará a cargo de las próximas generaciones, mucho dicen: “esa ni la vide”. ¡El que vengan atrás que arree! Y menos, se hace mención a la pacífica invasión haitiana de que viene siendo objeto la República. Es otra indiferencia garrafal.

Tales malezas, si es que cabe calificarles así, por no llamarles de otra forma más fuerte, no importan. En cambio, el continuar disfrutando de las mieles del poder, o desplazar a los que están, para llevar caras nuevas con las mismas inclinaciones, ¡eso sí es lo que está en carpeta!; y, que el diablo continúe llevándose a todos estos estúpidos que están cifrando esperanzas presentes y futuras en la clase política nacional.

Qué nación nos gastamos los dominicanos. Todas las entretenciones actuales provenientes de esos “tuertos”, en el país de los ciegos, se aceptan con frialdad absoluta. Claro, las mismas cuentan, además, para amplia difusión, con los coros titularizados de un amplio sector de la prensa escrita nacional.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com

 

 

 

 

 

 

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