“Verde que te quiero verde”. ¡Ahora es la Marcha!

0
89

Ese fue un eslogan comercial que se escuchó hace ya un tiempo en este país, con la calidad, ingenio, y la sólida capacidad creativa de otrora, muy distinto a los disparates de hoy, e ideado como anuncio propagandístico para una empresa licorera, a los fines de promover en el mercado la venta de su principal producto, haciendo alusión al color de la botella de envase en que se ofertaba el mismo.

Ahora, es una gran parte de la sociedad dominicana, que se siente burlada y estafada por los que se les considera políticos del patio ladrones de cuello blanco, que han estado gobernando la nación durante los últimos años, muertos de risa, viviendo a cargo del erario público, y colmados de impunidad absoluta; indiferentes a todos los reclamos populares reivindicativos, in crescendo cada vez, la que se ha hecho eco de la misma consigna, usándole como pancarta publicitaría de la “Marcha” denominada con igual color, a través de la cual se están elevando las protestas pertinentes sobre la corrupción estatal, y las lenidades permitidas fehacientes.

Todo luce indicar que, los envalentonados mandamases actuales, se están olvidando de que “hasta la belleza cansa”, como reza un refrán popular; y que, “la voz de los pueblos es la que más se parece a la de Dios”, otra máxima muy significativa, que siempre se debe tener presente, ¡porque pasa factura también, y para la que no existe la imposibilidad alguna!

Que cuando aquellos se empoderan y se deciden por los reclamos correspondientes, como las exigencias debidas de sus derechos, lo hacen de la forma que sea, sin importar consecuencias; que van hacia adelante, contra lo que se interponga en su camino; que no valen ejércitos, ni cañones para enfrentarlos.

Todo el que tuvo la oportunidad de escuchar determinadas frases y pronunciamientos amenazantes de algunos de los participantes en la última ”Marcha Verde”, como ese que expresó: “yo fui guardia durante 22 años, y estamos “jartos” de tantos abusos y arbitrariedades; como, preparados mentalmente para lo que sea, dejando entrever la posibilidad de empuñar las armas de ser necesario, y que la próxima convocatoria de este movimiento podría desembocar directamente dentro del mismo Palacio Nacional, para sacar de allí a todos estos políticos desaprensivos y ladrones, de continuar con los lesivos acontecimientos nacionales que provocan, como lo ha sido hasta el momento”.

“A tal bollo hay que sacarle hilos”; pues se pueden inferir muchas cosas del mismo, que fácilmente terminen en un desbordamiento social inesperado, con consecuencias impredecibles. Esa manifestación, conjuntamente con otras ponencias pueblerinas, que lucieron espontaneas y “desahogantes”, no pueden pasar desapercibidas; hay que ponerles mucha atención. ¡Ojo al Cristo!

Aunque hay opiniones divididas, respecto de la cuantía de la masificación concurrente al evento, lo más importante es que, ¡los allí congregados sí representan!; y que se les debe poner caso a sus peticiones, para que las autoridades del momento, que se creen intocables, después no tengan que lamentarse.

Claro, y como es obvio suponer, las bocinas oficiales tenían que encontrar insignificantes las acciones relativas. Pero, olvidan sus complementos en el exterior, como el efecto-cambio en el fin de semana próximo pasado, muy posiblemente adrede presupuestado, en ocasión de celebrarse el país el natalicio de Juan Pablo Duarte, para poner a la gente en otra cosa, y restarle lucidez a la marcha de que se trató.

Finalmente, y de otro lado, muy notoria se advirtió la poca cobertura noticiosa que se dio al acto de protesta. ¡Bien se sabe la razón! El sector optó por dar preferencia informativa al recibimiento del pelotero Vladimir Guerrero, que, aunque importante también, no cabe duda, pero no tanto como la demostración cívica y pacífica de la “Marcha Verde” que se llevará a efecto, en contra de la corrupción y la impunidad, que indiscutiblemente afecta a todos a nivel local.

 

Autor: Rolando Fernández

 

www.rfcaminemos.wordpress.com

 

Comentarios