Vayamos de la mano en una sola dirección

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Por: Carlos Martínez Márquez

‘’No es lo mismo luchar por el pan de los pueblos sin libertad, que luchar por la libertad de los pueblos para obtener el pan’’ El autor

Una de mis grandes inquietudes en la vida, pese a que ya del tema se ha escrito en numerosas ocasiones hasta el hartazgo, es la condición de desigualdades que tienen los pueblos más vulnerables respecto a la educación. Garantizarla en una sociedad, se debe tener en cuenta el fortalecimiento de las instituciones involucradas y la voluntad política; de ese modo la familia se ve compelida a comprometerse con el deber ciudadano que le asiste.

La complejidad de las sociedades latinoamericanas, es ‘’laberínticamente desigual’’, por el hecho de tener gobiernos extremistas con propósitos desproporcionados en sus agendas. Hemos padecidos de una enfermedad ancestral que no ha podido ser erradicada en cientos de años, pese, a que la ciencia ha hecho ingentes esfuerzos de crear una molécula efectiva para disuadirla: la corrupción, es el flagelo, que hace de nuestras sociedades, entidades disfuncionales, envilecidas, famélicas y pasivas, etc.

La corrupción esta intrínsecamente vinculada a los pueblos que emergen de su propia miseria, en cuanto tienen la más mínima oportunidad, empezaran a maquinar de como enriquecerse rápidamente; estamos en medio de una espiral devastadora que rompe con la irracionalidad y la conciencia individual. Si fuéramos diametralmente opuestos a lo que hoy se practica como algo ‘’normal’’ respecto a los hábitos de manipular el erario, fuéramos naciones de grandes potenciales. Al parecer y eso creo, que la pobreza es el mal necesario de los gobernantes tercermundistas, para acorralarnos en una emboscada que nos lleva a ninguna parte. No es cierto que los pueblos merecen sus gobernantes que eligen, son los gobernantes, que eligen a su blanco perfecto como lo es la ignorancia de los pueblos. Somos peces hambrientos en medio de un océano desesperanzador… de ilusiones petrificadas en el túnel del tiempo. Somos víctimas del oprobio, lo inadmisible, de lo factico y de la imprudencia que radicaliza la conciencia de los pueblos.

Latino América está careciendo de liderazgos que pongan en marcha un plan social, que vaya acorde a los tiempos, que por más que avancemos hacia un mundo más sofisticado, ponderado con tecnologías aplicadas al desarrollo, seremos sociedades con inmensas brechas por la falta de oportunidades, para vivir una vida digna. La igualdad de condiciones, no están planteadas con buenas intenciones. Hemos recorrido siglos en busca de la libertad para la consecución de nuestra subsistencia; sin ella,  no será posible obtener el pan de la libertad. Venezuela cada vez más hacia el abismo, no se vislumbra, un futuro promisorio para que esa gran nación suramericana, que hoy día, yace en los cimientos de la desgracia y el dolor, tenga una tregua alentadora. Venezuela, la nación latinoamericana más rica del planeta, ha servido a los mejores intereses de la dictadura improvisada, inoculada por un ‘’ bigote y pelo negro’’, que se ha creído el señor de los anillos. ¡Qué gran desgracia para Latinoamérica, de caer en una trampa desfasada, tratando de reivindicar el pasado con prácticas inusitadas, aplicadas en el pensamiento del hombre moderno! Al rio Orinoco fue a parar todo lo que esa gran nación construyo, ni la virgen, María lionza, ha podido meter su mano en ese yacimiento de desgracia, de hambre y de tanta pobreza.

Imploremos, al Dios todopoderoso, para que el resto de los países que están en esa tesitura, formando ‘’Clústeres o prioratos’’ del llamado socialismo de siglo 21 quiten eso de sus mentes. Nadie está obligado a ‘’tragar’’ lo que no se puede asimilar para mejor provecho. El pan no nos servirá de nada, si lo recibimos con el látigo del sufrimiento. Cada ser humano nace libre, no somos apéndices de nada que nos ate y más si los que dirigen las naciones, carecen de raciocinio y sensatez. En ese espejo no quiero verme, porque no querría estar en esta vida para contemplarlo.

¡arriba la educación y Latino América!

 

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