Desaprensivos y homicidas en el tránsito

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VISIÓN GLOBAL

Por Nelson Encarnación

La entrada en vigencia de la nueva Ley de Tránsito y la puesta en funcionamiento de una institución que concentra la regulación de la movilidad cotidiana, despertó una esperanza en el sentido de que el caos y la deserción en la conducción de vehículos iba, al menos , una disminución en la República Dominicana.

Pero uno sigue haciendo el mismo desorden y el mismo irrespeto a las normas, a pesar de que el nuevo organismo y su directora, Claudia Franchesca de los Santos, han entrado en una escena con mucho brío, evidentemente con el interés de que se aplique la ley en una selva donde conducir representa un desafío a la muerte en cada palmo.

Todo el andamiaje legal con que ha sido apuntado el Intrant supone un paso de avance en la lucha de ese se trata, una lucha constante, porque conductores y peatones observan las reglas, y quienes violen las consecuencias de las consecuencias.

Es evidente que hasta ahora lo que ha avanzado es el proceso de recaudación, donde la Autoridad Metropolitana del Transporte lleva a cabo la parte punitiva en la aplicación de multas, no así en lo que resulta más urgente, es decir, la organización del tránsito.

En ese sentido, es decir, que hacen los agentes que sustituyen a los semáforos en la operación para “dar el tránsito” de manera manual, provocando embotellamientos antológicos, cuando los conductores ignoran. Muchas veces el origen de esos factores es que un general o un coronel piden los agentes de AMET que abren paso en su camino para avanzar, mientras que los pendejos pierden el tiempo y gastan combustible en la espera.

Sin embargo, en realidad lo señalado antes no es lo más grave en este sector sensitivo. Para mí lo peor acaba de ocurrir con el caso del camarógrafo Engels del Orbe, que falleció al ser embestido por un desaprensivo que se llevó una luz en rojo.

Este homicida del volante, además de violar el semáforo, dejó atrás a la víctima y cuando se logró detener y presentar ante la justicia, una jueza irresponsable le dio al caso tratamiento de simple accidente, sin tomar en cuenta los agravantes envueltos en su conducta.

Estamos claros en que si no se ha visto de manera coordinada entre las distintas instancias, el hecho de haber sido aprobado una nueva legislación y una nueva entidad, no fue servido de nada.

La coordinación para la aplicación de las políticas públicas en materia de tránsito se debe contar, principalmente, con la determinación clara de que a la vista, un régimen de consecuencias, que no importa que se aprueben las leyes y las normas, o que sean sean aplicadas por un organismo vetusto o un flamante Intrant.

 

nelsonencar10@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

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